Bunge y Cargill competirán por la línea Belgrano Cargas

02 Junio 2004
BUENOS AIRES.- Dos de las mayores firmas internacionales de granos, Cargill y Bunge, competirán para operar una estratégica línea de ferrocarriles en Argentina: Belgrano Cargas, en una licitación que abriría en los próximos días. El Gobierno de Argentina otorgará una concesión por 20 años para operar la línea, que necesitará inversiones de entre U$S 200 y U$S 250 millones en los próximos 10 años.
Raúl Padilla, el jefe local de Bunge, confirmó que el mayor procesador mundial de oleaginosas se unirá con un operador ferroviario y con otras firmas para competir por el Belgrano. "Queremos lograr que sea un transporte más competitivo, pero no únicamente por una cuestión de costos sino porque podríamos transportar más cantidad, y más rápidamente", indicó Padilla.
Cargill, el grupo de agronegocios con base en EEUU no quiso hacer comentarios. (Reuter)

Exhortan al Epret a dejar sin efecto una medida
El defensor del pueblo, Luis Acosta, exhortó ayer al Ente Provincial Regulador de Energía (Epret) que deje sin efecto la autorización que el organismo otorgó a EDET para que esta compañía traslade a los usuarios del servicio el cobro del impuesto al cheque. El organismo de contralor consideró que ese cobro es absolutamente legal, pese a las presentaciones que hicieron los usuarios para evitar el sobrecosto tarifario. Mediante una resolución, el ombudsman consideró que el traslado del cobro del impuesto al cheque "carece de sustento legal, ya que contradice el texto del contrato de concesión del servicio". Acosta puntualizó que el Epret no tomó en cuenta que, "si bien es necesario asegurar la prestación del servicio, no es menos cierto que Edet es una empresa privatizada que persigue un propósito de lucro y que se encuentra sujeta al pago de los tributos, y no puede trasladarlo al usuario".El sobrecosto alcanza tanto a los usuarios domiciliarios como a las empresas. El impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios (cheque) fue establecido por ley nacional en marzo de 2001. Desde la misma empresa de distribución de energía eléctrica se justificó el cobro, aduciendo que la compañía no podía absorberlo porque las tarifas existentes son demasiado bajas. El ombudsman afirmó que el Epret se contradijo en diversas resoluciones, al permitir el traslado del cobro del impuesto al usuario.

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