El dólar cerró en baja y le dio un respiro al Gobierno que buscará calmar a los inversores

El ministro Dujovne realiza un viaje relámpago a EEUU para mostrar las medidas que aplicó el Gobierno para bajar las tensiones Analistas sostienen que el limitado canje de Lebac contra Letes invita a los operadores a pensar que ya existe un menor apetito por la dolarización a los actuales niveles.

07 Jul 2018
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LA CARRERA DESEADA. Según una consultora, la inflación debería ganarle al dólar en el segundo semestre. REUTERS

El dólar le dio un respiro esta semana que pasó a la gestión del presidente Mauricio Macri. Ayer, cerró en $ 28,62 para la punta vendedora en el mercado minorista, de acuerdo con los datos difundidos por el Banco Central (BCRA), lo que implica una caída del 3,2% respecto del cierre del mes pasado. Para evitar la persistente demanda de dólares, la entidad monetaria nacional dispuso un incremento en los encajes bancarios. Además, el equipo económico llamó a una licitación de Letras del Tesoro (Letes) dolarizadas, con la que buscó absorber una millonaria liquidez en pesos y en letras nominadas en la moneda local. Voceros del Palacio de Hacienda resaltaron ayer que esas medidas le han dado cierta estabilidad al mercado cambiario en momentos en que su conductor, Nicolás Dujovne, parte con destino a los Estados Unidos para intentar calmar a los inversores sobre el rumbo económico que seguirá la Argentina.

La licitación de Letes dejó lecturas mixtas, ya por un lado reflejó un muy escaso interés de dolarizar a través del canje de Lebacs -a riesgo de una bola de nieve aún activa-, pero por el otro pocos inversores demandaron la Letra a un año con nuevos fondos, lo cual refleja que el acceso al financiamiento voluntario aún a una mayor tasa del 5,5% sigue restringido, dice el economista Gustavo Ber, en su reporte diario.

Según el experto, el dólar mayorista se presentó calmó y cedió hasta los $ 27,90, ya que el muy limitado canje de Lebacs contra Letes invita a los operadores a pensar que ya existe un menor apetito por la dolarización a los actuales niveles, en especial considerando las elevadísimas tasas de los pesos, y ello extiende el período de mayor estabilidad cambiaria.

“Después de la licitación (diaria del banco central) de 100 millones de dólares a $28,1958, los operadores pensaban que seguiría subiendo la divisa, ante el escaso éxito de la licitación de ayer (jueves)”, dijo por su parte Fernando Izzo, analista de ABC Mercado de Cambios. Agregó que los operadores “se vieron sorprendidos por ventas del Banco Nación y se acoplaron también varios bancos privados para no tomar las pérdidas del caso”.

Los interrogantes

“La corrida cambiaria no está dominada; ergo no se puede asegurar que es cosa del pasado y ya se terminó. A su vez, tampoco se puede decir que la economía ya ha tocado su piso y lo peor ‘ya pasó’. Por el contrario, no se puede descartar que vuelva a haber nuevos rounds de corrida cambiaria y presiones sobre el dólar”, indicó la consultora Economía & Regiones.

Según la consultora, las consecuencias negativas de la corrida cambiaria continuarían a la “orden del día”. “En la esfera monetaria y financiera, el dólar probablemente prosiga encareciéndose en términos nominales. O sea, habría que descartar ingreso de capitales y baja nominal del tipo de cambio”, puntualiza en su reporte semanal. Paralelamente, la inflación mantendrá tendencia alcista durante los próximos meses. “La inflación debería ganarle al dólar en el promedio de la segunda mitad del año, ya que la actual devaluación es récord y el tipo de cambio real es el más sobre depreciado de los últimos años. erosionando la competitividad vía precio”, acota.

Algunos sectores y agentes económicos, basados en sus intereses microeconómicos, ven con malos ojos que el tipo de cambio real (TCR) se erosione. Sin embargo, macroeconómicamente sería lo menos doloroso. ¿Por qué? La consultora explique que es la única forma que el tipo de cambio real siga subiendo, y la competitividad dólar aumentando, es con más corrida cambiaria, lo cual ni siquiera es “pan para hoy y hambre para mañana”.

¿Por qué hay y puede resurgir la corrida cambiaria? Porque no se arreglan los problemas de fondo que originan la corrida cambiaria. Una corrida cambiaria son los agentes económicos huyendo del peso y refugiándose en el dólar. O sea, para parar de “verdad” la corrida cambiaria hay que corregir o eliminar las razones que hacen que el público le escape al peso y se vaya al dólar. Todo lo demás, es “parche” circunstancial; es decir actúa sobre las consecuencias y no las causas, finaliza el informe al que accedió LA GACETA.

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