Vendieron todos los gorros de San Martín y siguieron tejiendo

04 Jun 2018

Lo que hacían Claudia y Natalia Viroche en la esquina de Pellegrini y Rondeau era una conexión. Muy parecida a la que en el campo de juego de La Ciudadela tuvieron a lo largo de la campaña del ascenso, por ejemplo, Matías García con Claudio Bieler.

“Ella hace la base y yo las letras”, comentó Claudia. En el césped sería así: García pone el pase y Bieler, el gol. La “jugada” de las hermanas no termina en gol, sino en un gorro de lana tejido. Si de accesorios para combatir el frío se trataba, el que ofrecían las hermanas era perfecto. Sobre todo para aquellos simpatizantes que quedaron en las alturas de alguna de las cuatro tribunas del estadio.

“Llegamos con 15 y ya los vendimos”, detalló la menor de las hermanas. Una goleada de ventas, también parecida a la del “santo” a Sarmiento, y eso que cuando LG DEPORTIVA las sorprendió el partido no había comenzado. Junto a Natalia, la tarde del ascenso, les iba a permitir tejer un promedio de 32 gorritos. “Hace 15 años que tejemos siempre venimos sólo para el invierno”, remarcó sobre el merchandising artesanal que crearon sentadas en la vereda de la Pellegrini.

La sociedad les permite armar cada gorrito en unos 30 minutos. Esa velocidad hace que no se pierdan ningún cliente. Es que a veces el tamaño sí importa, sobre todo porque ambas coinciden en que suele haber simpatizantes “santos” con cabezas grandes. “Hacemos de distintos tamaños, pero a veces, para algún niño, nos piden cuando entran porque no tenemos y lo pasan a retirar cuando termina el partido”, contó Natalia. También tira la data del costo. “Cada uno $130 y dos por $250”, explicó la mayor de las Viroche.

Separadas por la camiseta

Curiosamente, unidas por la sangre, a las hermanas las separa la camiseta. El “no” de Natalia ante la pregunta de si son simpatizantes de San Martín es tan tajante que parece que no hay que seguir hablando del tema. “Pero siempre nos acompañamos: una acá y la otra allá”, apoya a su hermana en la situación de desventaja en que se encontró ayer. “La verdad, siempre venimos más a la cancha de San Martín porque ellos son más compradores”, reconoce Natalia. Y sí, ella es la hincha del “Santo” y todo lo bueno que pueda pasar, desde ayer y por varios días más, será obra del ascenso de San Martín a la Superliga.

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