El cuñado de Brito confirmó que facturó $1 millón a la DAU durante la gestión del ex funcionario

El apoderado de la empresa Drober Aráoz afirmó que se dedica al rubro desde 1988 y consideró “injusto” el enjuiciamiento al ex funcionario

03 May 2018
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TESTIGO. El contador Miguel es hermano de la esposa del acusado.

El apoderado legal de Drober Aráoz SRL, Jorge Mauricio Miguel, le aclaró desde un principio al tribunal sobre su parentesco con el acusado. “Más que un cuñado, Miguel (Ángel Brito) es un hermano para mí”, declaró el contador y empresario de la construcción. Ese lazo, precisamente, es lo que llevó al Ministerio Público Fiscal a prestar especial atención a su relato.

Ayer, el testigo confirmó que la firma a su cargo fue proveedora de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo (DAU) entre 2010 y 2011, en el último tramo de la gestión del ex funcionario alperovichista, que desempeñó ese cargo entre 2007 y 2012. Ante una pregunta del fiscal de Cámara, Carlos Saltor, el contador Miguel ratificó también que en ese período facturó cerca de $1 millón, sobre todo por la provisión de materiales a la DAU. De todas formas, el titular de Drober Aráoz SRL desligó a su cuñado de esas operatorias. “Yo tengo casi 30 años en el rubro de la construcción”, apuntó ante las juezas de la Sala VI de la Cámara Penal, Alicia Freidenberg (presidenta), Stella Maris Arce y María Elisa Molina.

Brito está acusado de los presuntos delitos de fraude al Estado y de negocios incompatibles con el cargo que ocupaba. Según la imputación -formulada por el fiscal de Instrucción Arnoldo Suasnábar y confirmada por la ex jueza Mirta Lenis de Vera-, el ex funcionario aprovechó el sistema de contrataciones directas previsto por la ley 7.960 para beneficiar a firmas en supuesta situación irregular. El contador Miguel, en ese sentido, destacó su experiencia en el ámbito de la construcción. “Quiero aclarar que estoy en el rubro desde 1988, primero como empleado. Luego me dediqué a este tema de (la provisión de) materiales. Digo esto para que no suene como que desde 2012 para acá me dedico a esto”, señaló el testigo.

El cuñado de Brito no es en realidad el dueño de Drober Aráoz SRL.

A fines de 2009, la firma fue adquirida por su hijo y homónimo, Jorge Mauricio Miguel (h), y por su padre, Jorge Edmundo Miguel.

Al año siguiente, comenzaron a operar con la DAU. “Era proveedor de materiales. Las fechas no las recuerdo, pero creo que fue entre 2010 y 2011. Hubo una sola obra en la que prestamos servicios; las demás, es todo provisión de materiales”, señaló Miguel. ¿Cómo llegó a ser adjudicatario de las compras directas de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo? “Nos invitaban como a cualquier proveedor a participar de los cotejos de precios. Lo hacían desde la oficina de Compras de la DAU. Ahí nos presentábamos, aceptábamos la invitación, elaborábamos el presupuesto y lo presentábamos en sobre cerrado. De ser ganadores, nos avisaban y realizábamos la provisión de los materiales”, detalló el contador, que recibió un poder para administrar Drober Aráoz en septiembre de 2012, un mes después de la renuncia de su cuñado.

Miguel confirmó que los elementos suministrados a la repartición (por ejemplo, 420 rampas para discapacitados y la restauración del templo Nuestra Señora del Carmen, de Aguilares) fueron cobrados en su totalidad. Aunque hubo tratativas para trabajar con otras áreas del Estado, indicó que sólo operó con la DAU en ese período.

“Él era proveedor del Estado, un hombre dedicado a los materiales de construcción. Explicó que no tuvo ningún beneficio por haber sido pariente de Brito. Esto es una cosa con la que la prensa y algunos interesados hicieron una gran cosa”, argumentó Arnaldo Ahumada, codefensor de Brito -junto a Fernanda Battig- al salir de la audiencia.

Los letrados no hicieron preguntas a este testigo en el debate. De todas formas, al presentarse ante el tribunal, el contador Miguel había admitido cuáles eran sus intereses con respecto al juicio contra su cuñado: “que él no sea culpable; me parece injusto que esté acá”.

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