25 Mayo 2004 Seguir en 
WASHINGTON.- Acosado por el escándalo de las torturas en las cárceles de Irak, y por los escasos resultados obtenidos durante la posguerra, el presidente George W. Bush comenzó anoche a delinear públicamente su nueva estrategia para Irak. "Nuestra meta en Irak no es sólo derrotar a un enemigo; es dar fuerza a un amigo, a un gobierno libre y representativo que sirva a su pueblo. Cuanto antes se alcance esta meta, antes habremos completado nuestra tarea", dijo Bush anoche en el Instituto de Guerra del Ejército, en Carlisle (Pennsylvania). Asimismo, reiteró que las tropas estadounidenses se quedarán en Irak todo el tiempo que sea necesario.
Bush ensayó su discurso en el teatro de la Casa Blanca y se lo vio con un maquillaje para cubrir arañazos en su rostro, derivados de un accidente de bicicleta que tuvo en sábado mientras estaba en su hacienda de Texas.
El verdadero objetivo
No se esperaba que anunciara algún cambio drástico en Irak durante su discurso -el primero de seis previstos- de unos 30 minutos, que no fue transmitido en cadena a la nación, pese a la trascendencia del tema. Según analistas, esta campaña de presentaciones en público tiene como objetivo recuperar popularidad. La gestión presidencial registra el peor índice de aprobación desde 2001. Las últimas encuestas dan a Bush un 41% de los votos y se encontraría en un "empate técnico" con su casi seguro rival demócrata, el senador John Kerry, para las elecciones de noviembre. El principal factor de esta caída es Irak, y por eso Bush debe decir, con lujo de detalles, cómo piensa salir de lo que dio en llamarse "nuevo Vietnam", pues la gente ya está cansada de escuchar las mismas frases sobre la "liberación del mal" y quiere fechas y planes específicos. (Reuter-Télam)
Bush ensayó su discurso en el teatro de la Casa Blanca y se lo vio con un maquillaje para cubrir arañazos en su rostro, derivados de un accidente de bicicleta que tuvo en sábado mientras estaba en su hacienda de Texas.
El verdadero objetivo
No se esperaba que anunciara algún cambio drástico en Irak durante su discurso -el primero de seis previstos- de unos 30 minutos, que no fue transmitido en cadena a la nación, pese a la trascendencia del tema. Según analistas, esta campaña de presentaciones en público tiene como objetivo recuperar popularidad. La gestión presidencial registra el peor índice de aprobación desde 2001. Las últimas encuestas dan a Bush un 41% de los votos y se encontraría en un "empate técnico" con su casi seguro rival demócrata, el senador John Kerry, para las elecciones de noviembre. El principal factor de esta caída es Irak, y por eso Bush debe decir, con lujo de detalles, cómo piensa salir de lo que dio en llamarse "nuevo Vietnam", pues la gente ya está cansada de escuchar las mismas frases sobre la "liberación del mal" y quiere fechas y planes específicos. (Reuter-Télam)
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