El mercado mundial ya asimiló la magra cosecha

29 Abr 2018
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ESTIMACIÓN. La merma productiva de la Argentina se compensa parcialmente con mejoras relativas en los EEUU, China y la Unión Europea.

RICARDO BACCARIN | VICEPRESIDENTE DE PANAGRÍCOLA

El mercado internacional ya asimiló las noticias que giran en torno al tamaño de nuestra cosecha de granos gruesos y los recientes problemas comerciales entre China y los Estados Unidos. Aunque estos factores sigan gravitando en la plaza, el foco principal de atención se centrará ahora en la marcha de las siembras en los EEUU y el desarrollo inicial de estos cultivos.

En este sentido, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA por sus siglas en inglés) informaba en su último reporte semanal que solamente un 5% del maíz y un 3% del trigo de primavera se encuentran implantados. Lo normal, a esta fecha, es un avance del 15% y del 25%, respectivamente. De todos modos, el clima en el “midwest” ha mejorado en las últimas horas, lo que permitiría lograr avances en la siembra de ambos productos, circunstancia que se verá reflejada en el próximo informe, que se difundirá mañana.

Otro factor que los “farmers” estadounidenses ven con preocupación es la paulatina -aunque sostenida- suba en la tasa de interés doméstica.

La tasa implícita en el bono de 10 años se ubicó por encima del 3% por primera vez en cuatro años, lo que a la larga encarecerá el financiamiento de los productores de ese país. Además, una mejora en las tasas de interés de los EEUU tiene como consecuencia afirmar al dólar, lo que encarece el precio de las exportaciones de materias primas, que se expresan en esa moneda.

El conflicto con China

Entre los productores de ese país comienza a hablarse del “final del dinero barato”, una circunstancia que les sirvió en gran medida para paliar los efectos de los bajos precios de los commodities de las últimas campañas.

La Reserva Federal de los EEUU comienza a encarecer el crédito, en la medida que la economía sigue mostrando señales de fortalecimiento, luego de una prolongada etapa de tasas bajas, a partir de la crisis financiera de 2008.

La tasa de préstamos a los “farmers” se ubicó recientemente en 5,6%, la más elevada en cinco años. También genera preocupación el reciente conflicto comercial entre los EEUU y China que, de no resolverse en las próximas semanas, podría dar lugar a una nueva ronda de tensiones, con el riesgo de nuevos impuestos a las importaciones chinas, que podrán generar mayores impuestos chinos a las importaciones de soja norteamericana.

Como consecuencia directa del fracaso productivo de nuestro país en esta campaña, la producción mundial sufrirá una merma de 10 millones de toneladas respecto de la campaña precedente.

Según la revista especializada “Oil World”, la merma productiva de nuestro país -ponderada según ellos en 18 millones de toneladas comparado con 2017- se compensa parcialmente con mejoras relativas en los EEUU, China y la UE. “Oil World” proyecta una cifra final de 37 millones de toneladas para Argentina, la más baja en nueve años.

El consumo global de soja excederá a la producción en este ciclo, lo que provocará un recorte en las existencias finales de alrededor de 3 millones de toneladas respecto de la temporada anterior.

Los stocks sudamericanos alcanzarán niveles bajos a partir de agosto, momento en el cual la demanda mundial buscará abastecerse con las disponibilidades norteamericanas de la nueva cosecha 201/19.

A pesar del balance ajustado en el mercado de soja, los analistas de “Oil World” sostienen que existen amplias existencias de canola en la UE, Canadá y Australia.

Los aceites vegetales, por su parte, cuentan con un potencial de baja en sus cotizaciones, como consecuencia de una recuperación en la producción de aceite de palma. (Télam)

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