Impacto diferenciado en las economías regionales de las importaciones de Brasil

15 Abr 2018

JORGE DAY | ECONOMISTA SENIOR DEL IERAL

Después de varios años, la economía de Brasil comienza a recuperarse (a pesar del escándalo que involucra al ex presidente Luis Inácio Lula da Silva); esto es una buena señal para las economías regionales, porque es uno de los principales compradores externos de sus productos. Un interrogante es qué regiones se verán más favorecidas y en qué sectores. Las importaciones dependen de los ingresos de la población que compra. Cuando Brasil entró en recesión, lo que más cayeron fueron sus importaciones (notorio fue el caso de las menores compras de autos argentinos). Ahora, se revertiría esa situación. Para este año se estima que Brasil crezca más del 2%, y por ende, las importaciones lo hagan a un ritmo mayor.

Además, las importaciones también dependen del poder de compra del dólar. En los últimos dos años, el precio del dólar ha caído en Brasil (se observa con el descenso de su tipo de cambio real), señal de que les conviene importar más. Entonces, mayor crecimiento y dólar más barato son dos fuerzas que contribuyen a que las importaciones brasileñas crezcan, y eso es lo que se está viendo a inicios de este año.

¿Qué nos compra Brasil? Casi unos U$S 9.000 millones, que representan más del 10% de las exportaciones argentinas de bienes y servicios. Por lejos, se destaca la industria automotriz, incluyendo las autopartes (40% de esas ventas a Brasil). Las típicas economías regionales estarían representadas por la agroindustria (15%), cereales (14%) y los productos primarios (6%). Estos productos nos permitirán comprender la diferencia en impacto brasileño por regiones. De las tres grandes provincias exportadoras, la más Brasil-dependiente es Buenos Aires, cuyas ventas están concentradas en autos (casi la mitad). Este fue uno de los rubros que más cayó durante la recesión brasileña, y por lo cual impactó más a esa provincia. En cambio, en los primeros tres meses de este año, estas exportaciones vienen aumentando al 30%.

En Cuyo, por caso, Mendoza es la más Brasil-dependiente, especialmente en productos agro (ajo) y agroindustrial (algo de vinos, frutas industrializada y productos olivícolas). Para este año, se esperan buenas noticias en cosechas, lo cual estas industrias contarán con más materia prima para producir y luego exportar. Así, el impacto no es parejo regionalmente. Buenos Aires es la que más exporta y la más dependiente, y principalmente influye la industria automotriz, que es muy fuerte en el país. Luego otras provincias lo son, lo cual Brasil pesa en sus propias economías, pero es mucho menor el impacto a nivel nacional. Estas jurisdicciones son las que recibirán mejor las noticias de mayores importaciones de Brasil, gracias a su mayor crecimiento (aunque leve) y al encarecimiento de su economía. Esa mejor coyuntura no debe hacer olvidar que igualmente estos sectores no se han visto favorecido en los últimos 10 años, que han visto reducir su competitividad. En general, sus costos han aumentado a mayor ritmo que los precios de ventas. La menor competitividad argentina también ha impactado sobre los precios de las materias primas. Si al sector exportador le cuesta cada vez más vender, tienen cada vez menos fondos para pagar por sus materias primas, que es el precio percibido por los productores. Además, la menor competitividad implica que Argentina es más cara, y por tanto, Brasil opta por sustituirnos en varios productos. Por ejemplo, en vinos opta por comprar más de Chile, en ajo elige más de China.

La recuperación de Brasil es una buena señal para las economías regionales, y justo los sectores que le exportan productos también se verán beneficiados con la devaluación de fin de año pasado. Pero le sigue jugando en contra el problema de competitividad que enfrenta nuestro país en general.

Comentarios