Los “prezafra” ayudan a definir estrategias

Año tras año, la Eeaoc y el INTA realizan los análisis prezafra presentando lo que está sucediendo con la maduración de los cañaverales en Tucumán. Los estudios permiten que los factores involucrados en el sector puedan definir sus estrategias de campaña, de tal manera de lograr la mejor cosecha posible de materia prima.

14 Abr 2018
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›› REPORTE RURAL

La actividad azucarera tucumana cuenta, desde hace tiempo atrás, de herramientas tecnológicas y estudios indispensables para las decisiones que deben tomar, tanto los productores cañeros, como los industriales y las autoridades provinciales, al momento de iniciar una nueva zafra azucarera.

Los análisis prezafra que llevan adelante las instituciones de investigación agropecuarias, como la Estación Experimental Obispo Colombres de Tucumán (Eeaoc) y el INTA Famaillá, les permiten definir estrategias para lograr que la cosecha de la materia prima que va a los ingenios llegue con el mejor contenido sacarino, y para que las autoridades que manejan el Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (Ipaat) puedan fijar el porcentaje de retención que irá a exportación, una vez analizados todos estos estudios y estimando posibles valores de azúcar a producirse durante una zafra.

La actividad azucarera, como las demás producciones agropecuarias, siempre está condicionada por el comportamiento climático que dispone la madre naturaleza -y a veces cuando el hombre no toma las decisiones acertadas y genera las famosas subas y bajas de ofertas de productos-, el clima es el que toma esa determinación con la aparición de las sequías o las inundaciones, las altas temperaturas y las heladas. No por algo en el campo siempre se escucha decir que “la naturaleza es sabia y siempre sabe lo que hace, por lo que nunca se la debe desafiar y hay que respetarla”, afirman.

En Tucumán, los efectos del clima siempre estuvieron afectando de manera preocupante a diferentes sectores que están y estuvieron muy golpeados financiera y económicamente, y en muchos casos ya son varias campañas que no pueden enderezar su rumbo para afrontar de manera más cómoda el futuro que se viene. Año tras año, la Eeaoc y el INTA realizan los análisis prezafra sobre lo que está sucediendo con la maduración de los cañaverales en el territorio provincial donde está plantada la caña de azúcar.

Además de dichos análisis prezafra, estas instituciones también brindan estudios sobre los relevamientos satelitales que realizan, para estimar la cantidad de hectáreas plantadas por departamento como una herramienta de información que sirve para saber dónde estamos parados.

Desde las zafras 2005 a 2016, en la superficie total cultivada de caña de azúcar en la provincia se constata una tendencia ascendente hasta la zafra 2013, que llegó a una superficie plantada muy cercana a las 300.000 hectáreas. En la zafra 2014, se registró una disminución con respecto a la zafra precedente, mientras que en 2015 se detectó un leve incremento con respecto a la zafra 2014. Lo real es que en 2015, 2016 y 2017 la cifra fluctuó alrededor de las 270.000 hectáreas, y para este año se estima una cifra seguramente un poco menor.

Con los análisis prezafra que año a año realizan el INTA y la Eeaoc durante abril y mayo, antes del inicio de las cosechas de los cañaverales, se posibilita que los involucrados en la actividad azucarera puedan ir teniendo fotos puntuales de la situación.

En los últimos dos años, la zafra azucarera tuvo una situación más estable a lo sucedido desde 2016 hacia atrás, donde los precios del producto en el mercado interno jamás subieron, a pesar de las heladas y sequías que se dieron, que complicaron la provisión de materia prima a los ingenios.

Este año la zafra seguramente seguirá mejorando, como lo viene haciendo desde hace dos años, en cuanto a precio de los productos, sobre todo del azúcar en el mercado interno, y lo que estipule el gobierno nacional en cuanto al precio y los cupos de alcohol.

Buen momento

Lo cierto es que hoy se cuenta en la actividad azucarera con una situación más que inmejorable para que las cosas sigan mejorando en el futuro inmediato y a mediano plazo, si es que se toman y se siguen tomando buenas decisiones.

Los análisis prezafra dados a conocer en este Suplemento Rural, sumados a los que vendrán, más las estimaciones de superficie y de posible producción de acuerdo al comportamiento climático durante la zafra, son las herramientas básicas para que las autoridades del Ipaat y de la Mesa Sucroalcoholera tomen decisiones acertadas.

Todavía estamos a tiempo de que la zafra inicie y de que el barco, que hoy está navegando, siga en un buen rumbo, para que la actividad azucarera en su conjunto siga mejorando.

Hoy tenemos un mercado interno estable, con buenos precios y seguramente con menos azúcar stockeada, que se suma a un horizonte energético y un mercado internacional que permiten pensar en un futuro mejor para una industria azucarera tucumana y nacional que estuvo siempre marcada por crisis profundas. Hoy, el futuro sólo depende de las decisiones que tomen los propios actores que tienen el timón en sus manos.

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