La Edunt saca pecho y quiere competir con las grandes librerías

Ayer reinauguraron la sede de la Editorial de la UNT. Nuevo capítulo de una historia que comenzó en 2006.

10 Abr 2018

“Acabo de tomar un café acá, a media cuadra. Espantoso el café. Y parece que ya no se puede pensar en una librería sin café, sin mesitas para sentarse a leer... Entonces, pensemos, Rossana, dónde ponemos el café en esta nueva librería”.

La rectora de la UNT, Alicia Bardón, miraba con una sonrisa a Rossana Nofal mientras la desafiaba a sumar una cafetería al remodelado local de la Editorial de la Universidad Nacional de Tucumán (Edunt). Y está en los planes, claro, pero por algún lado había que empezar: modernizar la propiedad de Crisóstomo Álvarez 883, habilitar nuevos espacios para la lectura y para conferencias, mejorar la calidad de impresión de los libros, hacer todo lo posible para que enamorarse y comprar un ejemplar no sea únicamente un trámite, sino una experiencia un poco similar a la que ofrecen las grandes librerías comerciales.

Esos y algunos más son los objetivos de esta etapa de la Edunt. Un nuevo capítulo en la editorial universitaria se inauguró ayer, con un corte de cinta y un recorrido por las remodeladas instalaciones. La editorial que hasta ahora estaba concentrada principalmente en las publicaciones de docentes y de la “familia” universitaria está dispuesta a abrir puertas y reorganizarse para convertirse en una pieza atractiva dentro de la industria del libro.

Nofal, la directora durante la gestión de Bardón, se puso al frente de este cambio de aires que contó, en buena parte, con un financiamiento del Consejo Interuniversitario Nacional. Según explicó la rectora en su discurso, el organismo que nuclea a los directivos de las casas de altos estudios nacionales había lanzado una convocatoria para recuperar, modernizar y convertir en sustentables a las editoriales universitarias.

Trazando algunas analogías literarias, Bardón manifestó que, para ella, la Edunt había sido siempre una suerte de Rocamadour (el hijo enfermo y maltrecho de “La Maga”, en “Rayuela”, de Julio Cortázar) y que había llegado el tiempo de darle un nuevo protagonismo.

“Cuando se abrió la convocatoria del CIN nosotros ya teníamos un proyecto casi listo para presentar. El objetivo era hacer sustentables las editoriales universitarias. Así fue que nos presentamos en la convocatoria... y después tuvimos que empezar a pelear para conseguir el dinero, claro”, confesó durante una inauguración intimista en la que los protocolos estaban de más.

Entre los requisitos para volver sustentable la Edunt se pedía, por ejemplo, lanzar colecciones que nucleen publicaciones según temáticas, además de remozar los espacios físicos. En estos momentos la Edunt cuenta con las colecciones Centenario, Saberes Académicos, A las historias las contamos nosotros (de y para niños), Metáforas, Memorias en conflicto y Ficciones, entre otras.

Otro de los requisitos para hacer eficiente la editorial fue la calidad de impresión, algo que, por el momento, se terceriza con una imprenta salteña para garantizar que el nivel de calidad se asemeje al de las editoriales comerciales.

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