Atlético recibió varios goles en los 10’ finales de los partidos

No es la primera vez que el "Decano" sufre en el cierre del juego, como ocurrió con Newell's.

09 Abr 2018
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LAMENTO. Díaz se reprocha una jugada, así como todo Atlético el empate final. la gaceta / foto de héctor peralta

Todo parece haber empezado en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera. A priori, no parece haber mucha relación entre Atlético y el estadio municipal de Santa Cruz de la Sierra. Tampoco parece haber conexión alguna entre el empate de ayer ante Newell’s con algo que haya pasado en julio del año pasado, pero algo de todo eso hay.

Por los 16vos. de la anterior Copa Sudamericana y en el primer partido de la temporada 2017/18 que llegará a su fin en breve, el equipo de Ricardo Zielinski recibió un gol en el minuto 88. Fue Maximiliano Freitas, aquel uruguayo petiso pero de espaldas anchas que complicó tanto durante esa serie. Su gol significó el 2-2 parcial y aunque el “Decano” reaccionaría rápido con otro gol (el definitivo), sería el primero de varios goles que Atlético recibiría en los minutos finales.

Tal como el que encajó ayer de Joaquín Varela, en el minuto 49 del segundo tiempo. Ese tanto lo privó de tener dos puntos más en el bolsillo, muy necesarios para la temporada que viene.

Aquel duelo en Bolivia fue una advertencia pero de las buenas: no solo el gol de Freitas no tuvo impacto (Atlético marcó enseguida) sino que tenía el partido de vuelta para remediarlo.

Pero al parecer la advertencia no fue oída. O la mala suerte, como la llamó el entrenador, se hizo presente en tantos partidos que no alcanzan los dedos de las dos manos para contarlos.

El recuerdo más cercano es el partido contra Boca, con Walter Bou de protagonista, que tuvo un final tan similar con el de ayer ante Newell’s, que generó la bronca de todos: jugadores, cuerpo técnico, hinchas y dirigentes.

Sin embargo, hay más casos en los que el equipo recibió goles en los últimos minutos. Quizás la franja que podríamos establecer como la más dolorosa sea la de los últimos 10 minutos y allí, lamentablemente pasó de todo en esta temporada.

En esa misma Copa Sudamericana donde la maldición parece haber comenzado, lo siguió sufriendo. En la siguiente instancia, Independiente definió la serie de octavos de final a su favor con un golazo de Martín Benítez a los 84 minutos de partido, en Avellaneda.

En la fecha 10 de la Superliga, Estudiantes se llevó un triunfo en cancha de Quilmes contra Atlético, gracias al gol de Juan Bautista Cejas, a los 88’. El de Rafael García en contra ante Argentinos fue a los 79 minutos y dolió como si hubiese sido más adelante aún: Atlético iba ganando 2-1 y terminó empatando 2 a 2.

En la fecha 12, Nicolás Reniero, de San Lorenzo liquidó el partido (finalmente fue 2-0) con su gol a los 83 minutos.

En Córdoba, Talleres se dio el gusto de convertirle dos goles en esos diez minutos fatídicos: Carlos Quintana a los 81 y Juan Ramírez a los 91, con un equipo ya entregado y buscando el empate.

Por la Copa Libertadores, Rodrigo Alborno hizo el 2-0 a los 80 para Libertad y Rodrigo Rojo, el 3-1 para Peñarol, a los 83.

“La confianza se pierde cuando te empatan estos partidos en los últimos minutos”, reconoció Gervasio Núñez al término del partido y eso es lo más peligroso de todos estas cifras que van entre el número 80 y el 90. Que parecen solo números pero como dijo el volante, pueden llegar a minar el autoestima de un equipo, con tantos goles sobre la hora. Dejando una de las peores sensaciones: perder lo que ya se creía ganado.

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