22 Mayo 2004 Seguir en 
Madrid.- Las tropas españolas completaron ayer su retirada de Irak -una decisión del nuevo presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero-, que comenzó el pasado 13 de mayo con la llegada a España de 144 militares.
Seis días antes de lo anunciado inicialmente, el último soldado español abandonó ayer la base de Diwaniya, en el centro-sur de Irak, adonde las tropas de España fueron enviadas hace nueve meses por el anterior gobierno de José María Aznar, quien apoyó la ocupación de Estados Unidos al país árabe. El repliegue contó con el respaldo de todos los grupos representados en el Parlamento, excepto el Partido Popular (PP) de Aznar.
Cinco días antes
El pasado 16 de mayo, el contingente español finalizó sus operaciones efectivas en la base Diwaniya y, a partir de esa fecha, se dedicó a labores de repliegue. Estaba previsto en un principio que la bandera nacional ondeara en Base España hasta el 27 de mayo, pero Rodríguez Zapatero adelantó la fecha. España envió 4.700 militares a la zona de operaciones en Irak, once de los cuales murieron. (Télam)
La soledad del ex aliado
Por Carsten Hoffmann
BAGDAD- A algo más de un mes del planeado traspaso de poder en Irak, el antiguo principal aliado de Estados Unidos en ese país, Ahmed Chalabi, ha recibido un disparo político de advertencia. El registro de la residencia y de oficinas de Chalabi, el jefe del Congreso Nacional Iraquí (CNI), en Bagdad, ha marcado al político y empresario como adversario. Los investigadores se acercan ahora peligrosamente a Chalabi. Por ahora, el Pentágono investiga a un colaborador del ex amigo de Washington que dirigía una red de espionaje, con financiación norteamericana, para proporcionar información a las tropas de ocupación. Se habla de malversación de dinero. El propio Chalabi ya fue condenado en Jordania por fraude. Además, se cree que Chalabi pasó datos secretos de Estados Unidos a países enemigos, como Irán. El ex aliado -un político chiíta muy impopular en Irak- trata ahora de reacomodarse en el escenario de la posguerra. (DPA)
Seis días antes de lo anunciado inicialmente, el último soldado español abandonó ayer la base de Diwaniya, en el centro-sur de Irak, adonde las tropas de España fueron enviadas hace nueve meses por el anterior gobierno de José María Aznar, quien apoyó la ocupación de Estados Unidos al país árabe. El repliegue contó con el respaldo de todos los grupos representados en el Parlamento, excepto el Partido Popular (PP) de Aznar.
Cinco días antes
El pasado 16 de mayo, el contingente español finalizó sus operaciones efectivas en la base Diwaniya y, a partir de esa fecha, se dedicó a labores de repliegue. Estaba previsto en un principio que la bandera nacional ondeara en Base España hasta el 27 de mayo, pero Rodríguez Zapatero adelantó la fecha. España envió 4.700 militares a la zona de operaciones en Irak, once de los cuales murieron. (Télam)
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BAGDAD- A algo más de un mes del planeado traspaso de poder en Irak, el antiguo principal aliado de Estados Unidos en ese país, Ahmed Chalabi, ha recibido un disparo político de advertencia. El registro de la residencia y de oficinas de Chalabi, el jefe del Congreso Nacional Iraquí (CNI), en Bagdad, ha marcado al político y empresario como adversario. Los investigadores se acercan ahora peligrosamente a Chalabi. Por ahora, el Pentágono investiga a un colaborador del ex amigo de Washington que dirigía una red de espionaje, con financiación norteamericana, para proporcionar información a las tropas de ocupación. Se habla de malversación de dinero. El propio Chalabi ya fue condenado en Jordania por fraude. Además, se cree que Chalabi pasó datos secretos de Estados Unidos a países enemigos, como Irán. El ex aliado -un político chiíta muy impopular en Irak- trata ahora de reacomodarse en el escenario de la posguerra. (DPA)
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