Cada cual atiende su juego

El suizo va por la eternidad; el croata por el honor.

27 Ene 2018
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POR MÁS GLORIA. Federer jugará su trigésima final de Grand Slam. reuters

El partido entre Roger Federer y Marin Cilic (mañana a las 5.30, por Espn) no sólo enfrentará estilos distintos: opondrá a dos hombres que buscan entrar en la historia rompiendo sus marcas. El suizo, de ganar, alcanzaría su 20° Grand Slam, perpetuando rol preponderante en el tenis; también igualaría el récord de títulos de Novak Djokovic en Melbourne. El croata, por su parte, si logra conquistar Australia superaría a su compatriota Goran Ivanisevic, como el jugador más ganador del país balcánico.

Las armas tácticas y técnicas de cada uno son muy distintas. Para el helvético, la principal será ser él mismo, algo que inevitablemente también influirá en lo que pueda proponer Cilic.

RFederer, de 36 años, supo administrar el desgaste propio de la edad y en el último año, junto a Ivan Ljubicic, hizo un trabajo intenso para mejorar el revés y transformarlo de un punto débil a un arma letal, algo que sufrió Rafael Nadal en la final de Australia de 2017.

Cilic viene de un año irregular. Y frente a Federer tiene un historial adverso de 8 caídas y sólo una victoria. El último enfrentamiento importante entre ambos fue en el césped, en la final de Wimbledon. El juego del croata es letal cuando recibe pelotas altas, tanto de drive, como de revés. Por su 1,96 metro tiene un buen alcance en la red.

Es lógico afirmar que Federer cuenta con más recursos que Cilic. Sin embargo, en una final de Grand Slam es necesario tener en cuenta la influencia de otros factores, como el aspecto físico y el mental, más aun sabiendo que cada jugador tendrá en sus manos la posibilidad de entrar en la historia.

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