"Nadie denunció que en el IPV le hayan vendido una casa", dijo la interventora de la repartición

Ferrioli se refirió al caso de estafa que afecta a cientos de familias.

23 Ene 2018
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La Policía tuvo que intervenir para calmar los afectados por los estafadores. LA GACETA/FOTO DE DIEGO ARÁOZ

La interventora del Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano, Noemí Ferrioli, dijo que la repartición no está involucrada en el caso que afecta a cientos de familias tucumanas que pagaron a "gestores" para poder acceder a casas sociales en El Manantial y Lomas de Tafí.

"Ya habíamos escuchado varias veces sobre una mujer que decía gestionar las viviendas pero no podíamos ubicarla. Aseguraba que trabajaba en una oficina pública pero no es así. Pedimos la intervención de la fiscalía IV por la presunta estafa porque hasta ese momento nadie había realizado la denuncia", sostuvo Ferrioli y agregó que luego "siguieron los comentarios y mi secretaria me informó que había un círculo de unas 300 personas a las cuales habían invitado a la entrega de viviendas que se realizaría ayer en El Manantial. Ante esta situación pusimos en alerta a la Policía, quienes lograron tranquilizar a la gente que se paró frente a las casas".

Esta mañana llovieron las denuncias por los afectados por los "gestores" de casas sociales en el IPV

En declaraciones a LV12, la interventora del IPV se encargó de aclarar que "todo fue externo, nadie denunció que en el IPV le hayan vendido una casa. Fue todo. En estas oficinas no hay un papel de toda esta gente (de los afectados por los 'gestores'. Estamos recibiendo las denuncias de los presuntos estafados, quiénes nos informaron cuánto han pagado y a quién. Toda esta información será aportada a la fiscalía IV".

La semana pasada, el Ipvdu había advertido sobre la existencia de falsos gestores. De acuerdo al comunicado oficial, se trata de “personas inescrupulosas” que cobran dinero a cambio de realizar trámites relacionados con la inscripción o adjudicación de casas edificadas mediante programas sociales.

"No hay casa para esta gente. Se están por construir pero no este tipo de viviendas. Es tan culpable el que cobra como el que paga. Los autos que llegaban ayer a El Manantial no era de gente humilde. No sé cómo los convencieron ni qué papeles le pidieron. Según los audios que la mujer implicada le mandaba, les hablaba como un pastor, con poder de convencimiento", concluyó.

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