Motos superpobladas: hay flexibilidad con los infractores

Lo admite el subsecretario de Tránsito de la capital y está relacionado con que es un medio de transporte para familias de bajos recursos. Innumerables riesgos.

20 Ene 2018

Una, dos, tres, cuatro y siguen... Muchos tucumanos fueron testigos, el martes pasado por la mañana, de cómo siete personas se trasladaban en una motocicleta por la avenida Sarmiento al 600, a pocos pasos de la Legislatura. En algunos lugares del mundo esta imagen provocaría caras de sorpresa, pero en San Miguel de Tucumán es moneda corriente, un riesgo para los viajeros y un dolor de cabeza para los automovilistas. Detrás de estas infracciones se vislumbra una situación socioeconómica que complica la solución al problema.

“El tipo que iba con siete pasajeros en la moto es un criminal, un suicida”, afirmó a LA GACETA el subsecretario de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, Enrique Romero. “Se cometió una falta grave. Hay que aplicar la normativa. Cuando nosotros detectamos estas infracciones, castigamos como marca la ley. En muchos casos hicimos bajar a la persona de la moto y que se vaya la mamá con el chico en el colectivo y que siga la moto solo con el conductor”, destacó.

Sin embargo, el propio funcionario admitió que no en todos los casos se sanciona a quienes circulan de a tres o cuatro en una moto. “Hay otros casos donde entendemos que estas personas van a un sanatorio o al hospital. Tenemos que contemplar el contexto en el cual se produce la infracción”, reconoció.

Pasa que una moto de unas 110 cilindradas cuesta alrededor de $ 18.000, y se vende en cuotas, lo que la hace accesible para las familias de bajos recursos. Y el vehículo, que está diseñado para transportar sólo dos personas se convierte en el transporte familiar: para llevar los chicos a la escuela, para ir de compras, al médico y hasta de visita a los parientes el fin de semana. Y eso con todos los riesgos que implica para la vida de los viajeros.

Cuestión de peso

Familias enteras: papá, mamá y niños se trepan arriba de una moto que, por su diseño y características, no debe superar los 120 kilos de carga, afirman los especialistas. De lo contrario, se acorta su vida útil y se pierde la calidad de los materiales y hasta el objetivo para el que fue fabricada.

“En una moto convencional, digamos una de 110 cc, el peso autorizado a transportar varía entre los 100 y los 120 kilos. Cuando supera ese peso estamos hablando de probabilidades de riesgo, porque se producen efectos negativos en la máquina, por ejemplo: dificultad con los frenos, con la capacidad de maniobrar, pérdida de la visibilidad, incluso pueden explotar las cubiertas, entre muchos otros inconvenientes”, explicó Miguel Palomino, mecánico de motocicletas desde hace más de 30 años.

“Los conductores deben ser responsables y prudentes. lo principal es respetar las leyes de tránsito. El casco debe convertirse en una prenda de vestir”, advirtió Palomino.

El mecánico también admitió que hay una cuestión social de trasfondo que es difícil de manejar. “Que las motos vayan cargadas con toda la familia está relacionado con que somos un país pobre, donde el medio de transporte más barato es la moto”, subrayó.

De hecho, uno de los modelos más vendidos en la provincia es el de 110 cc, porque es el más económico del mercado en comparación con otros rodados y con los automóviles.

“Estas motos están hechas para transportar a dos personas, porque vienen con pedalines en la parte trasera (para que el acompañante ponga los pies). Al momento de adquirir una les regalamos el casco. Estos vienen también en diferentes calidades pero se compran por aparte”, informó un empleado de una casa de venta de motocicletas de Santiago del Estero al 900.

“Sólo en esta sucursal vendemos 15 motos al día y unas 3.500 al mes. Son económicas y por eso la gente las compra, pero no están fabricadas ni diseñadas para transportar a toda la familia y mucho menos a niños. Nosotros aquí los aconsejamos al respecto, haciendo hincapié en que niños no. Pero cada padre es responsable de lo que hace con su vehículo y a cuántos transporta”, agregó. De hecho, en este tipo de negocios no suelen vender cascos para niños. Esto se debe al riesgo que implica trasladar chicos en moto.

Qué dice la ley

La Ley Nacional de Tránsito 24.449 afirma que las motocicletas no deben transportar más de dos personas, es decir que sólo puede viajar un pasajero. El acompañante debe ir siempre sentado detrás del conductor. Y ambos deben llevar el casco reglamentario. Si estas condiciones no se cumplen, hay infracción.

La norma no indica, en cambio, cuál debe ser la edad mínima del acompañante, lo que deja un vacío legal frente al riesgo de trasladar menores en este tipo de vehículos. No obstante, hay ciudades que sí tienen reglamentaciones al respecto, como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con la ley 2.148 del Código de Tránsito y Transporte que prohíbe el traslado de menores de 16 años en motocicletas; y la ciudad de Córdoba bajo la ordenanza 12.611, que no permite transportar niños de menos de seis años. En Tucumán no hay especificaciones al respecto.

“Después se lamentan irreparables pérdidas”, opina un miembro de estrellas amarillas

“Es increíble la falta de conciencia que tenemos. La poca o nula importancia que se les da a las normas, sumada a una gran irresponsabilidad. Mucha gente hasta se enoja cuando encuentra controles viales. Después se lamentan irreparables pérdidas. Sobre todo de jóvenes”, reflexionó Marcela Reales, miembro de Estrellas Amarillas Tucumán. Es un grupo compuesto por familiares que perdieron un ser querido en un siniestro vial. Desde su espacio buscan generar conciencia a la sociedad en su conjunto.

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Enrique Romero
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