15 Mayo 2004 Seguir en 
GAZA.- Al menos dos soldados murieron ayer en Rafah, cuando el ejército israelí comenzó a demoler cientos de casas en el sur de la Franja de Gaza, en represalia por las bajas sufridas el pasado miércoles. Activistas palestinos habían atacado en Rafah y en un campo de refugiados a los blindados y topadoras que empezaron a demoler las casas.
El objetivo israelí es ampliar un corredor a lo largo de la frontera de Gaza con Egipto. Tras el ataque palestino del miércoles último contra un blindado, en el que murieron cinco soldados, el gobierno de Ariel Sharon decidió ampliar la "zona tapón" en varios cientos de metros de ancho.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) dijo que este plan de Israel deja en evidencia la mentira de la retirada de Gaza prometida por Sharon y pidió a la comunidad internacional que detenga las demoliciones.
También la Agencia de Naciones Unidas para la Ayuda a los Refugiados Palestinos criticó duramente el plan israelí. Ya al comienzo de la Intifada, hace 4 años, Israel agregó 300 metros a su "zona tapón" y destruyó las casas de 11.000 personas. "Lo que sucede en Rafah es una catástrofe humanitaria", denunció un vocero.
Los dos soldados muertos en Rafah ocupaban un blindado que fue alcanzado por un misil. Casi al mismo tiempo, cuatro soldados israelíes resultaron heridos, dos de ellos de gravedad, cuando un francotirador abrió fuego sobre tropas que buscaban los restos de los cinco soldados muertos el miércoles pasado en un ataque a un convoy. Un día antes, otros seis soldados murieron en un ataque similar en Gaza. En tanto, dos palestinos murieron ayer en un ataque aéreo israelí en el campo de refugiados de Rafah. (Reuter)
El objetivo israelí es ampliar un corredor a lo largo de la frontera de Gaza con Egipto. Tras el ataque palestino del miércoles último contra un blindado, en el que murieron cinco soldados, el gobierno de Ariel Sharon decidió ampliar la "zona tapón" en varios cientos de metros de ancho.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) dijo que este plan de Israel deja en evidencia la mentira de la retirada de Gaza prometida por Sharon y pidió a la comunidad internacional que detenga las demoliciones.
También la Agencia de Naciones Unidas para la Ayuda a los Refugiados Palestinos criticó duramente el plan israelí. Ya al comienzo de la Intifada, hace 4 años, Israel agregó 300 metros a su "zona tapón" y destruyó las casas de 11.000 personas. "Lo que sucede en Rafah es una catástrofe humanitaria", denunció un vocero.
Los dos soldados muertos en Rafah ocupaban un blindado que fue alcanzado por un misil. Casi al mismo tiempo, cuatro soldados israelíes resultaron heridos, dos de ellos de gravedad, cuando un francotirador abrió fuego sobre tropas que buscaban los restos de los cinco soldados muertos el miércoles pasado en un ataque a un convoy. Un día antes, otros seis soldados murieron en un ataque similar en Gaza. En tanto, dos palestinos murieron ayer en un ataque aéreo israelí en el campo de refugiados de Rafah. (Reuter)







