Los bonos en dólares serán las “estrellas” del año

Según un trabajo de Max Valores, el nuevo escenario económico pone su foco en la meta fiscal más que en la monetaria. Según los expertos, el nuevo esquema implica más inflación, menores tasas y mayor depreciación en pesos.

04 Ene 2018
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EN LA MIRA DE TODOS. A los analistas les preocupa la independencia del Banco Central, después de los anuncios realizados por Nicolás Dujovne. .

Los bonos medios y largos en dólares serán los más beneficiados por el nuevo escenario económico. Así lo reveló un informe de Max Valores, que sostiene que la decisión de modificar las metas de inflación del 10% al 15% para el 2018 y del 5% al 10% para 2019, es una señal de que “el Gobierno está dispuesto a resignar una mayor desaceleración de la inflación para favorecer a un mayor crecimiento económico, un menor costo de fondeo en pesos y en consecuencia tener mayor flexibilidad para cumplir la meta fiscal”.

Según el estudio, que lleva las firmas de Ezequiel Zambaglione (jefe de Research de Max Valores) y Pablo Sanches (analista), el hecho que el anuncio de las metas haya sido realizado por el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne y cierta tensión que se notó en la conferencia entre el presidente del Banco Central y el resto del equipo, despertó algunas dudas sobre el nivel de independencia del Banco Central hacia adelante, y su capacidad de endurecer la política monetaria en caso que se aceleren las expectativas de inflación. “Bajo este escenario, los bonos en dólares serían los más beneficiados del mayor crecimiento, mayor depreciación del peso, menor financiamiento externo y más flexibilidad para alcanzar la meta fiscal”, enfatizaron.

Lo que vendrá

Este nuevo escenario implica, según los expertos, más inflación, menores tasas y mayor depreciación del peso. “Las nuevas metas de inflación dan cierto aire al Banco Central para recortar la tasa, pero no demasiado, ya que la meta de 15% aún está por debajo de las expectativas de inflación para 2018, actualmente en 16,6% pero que podrían incrementarse hasta el 17% o el 18%. Teniendo en cuenta estas expectativas de inflación, y una tasa que aún se mantenga bien por arriba de la inflación esperada, digamos 7,5%, el Banco Central tiene espacio para bajar la tasa unos 3 puntos porcentuales, desde 28,75% a 25,5%”, explicaron.

Hacia fin de año, se espera que el Banco Central mantenga la tasa en 7,5% por encima de la inflación, lo que implica una baja gradual en la tasa de política monetaria hasta 21,5%. “La reducción de la tasa haría menos atractivas a las Lebacs, generando menores flujos de inversiones financieras que las previamente esperadas con una tasa de 10% por sobre la inflación. En este contexto, esperamos que el dólar termine el año en $ 21,75 implicando una apreciación en términos reales, es decir que la inflación sea mayor a la depreciación, pero en menor medida que antes”, dijeron. Y agregaron: “finalmente, incrementamos nuestra proyección de inflación para 2018 desde 19,5% a 20,5%, dado el aumento en las expectativas de inflación y las menores tasas de interés”.

En este sentido, los expertos señalaron que los bonos en dólares más largos serían los más beneficiados por el cambio de política. “El trasfondo detrás del cambio en las metas de inflación es una mayor flexibilidad para el Gobierno de poder cumplir con las metas fiscales, que parecerían haber pasado a ser el principal objetivo del Gobierno. Las menores tasas favorecen al mayor crecimiento, que junto con la mayor inflación mejoran la recaudación del fisco”, indicaron.

Bonos largos en dólares

Por otro lado, las menores tasas de Lebacs hacen que el Gobierno pueda financiar parte del déficit con deuda local, es decir que los pesos que están actualmente invertidos en Lebacs puedan destinarse a la compra de Letras del Tesoro, reduciendo las necesidades de tomar deuda externa. “De acuerdo a nuestras estimaciones, las tasas que pagan los bonos en dólares dependen mayormente del déficit fiscal y de la deuda externa neta. Entonces un escenario con mayores posibilidades de cumplir la meta fiscal y menor financiamiento externo favorecería la reducción de las tasas de los bonos en dólares, siendo los bonos más largos los que ofrecerían las mayores ganancias de capital. En este escenario, pensamos que la mejor forma de tomar riesgo argentino es a través de bonos largos en dólares, que ofrecen rendimientos superiores al 6% y cuyos precios deberían ajustar al nuevo contexto”, sentenciaron.

Y agregaron: “pensamos que es más atractivo que hacerlo a través de posiciones en pesos, teniendo en cuenta la incertidumbre que existe alrededor de la política monetaria que llevará adelante el Banco Central, de la que tendremos más información la próxima semana cuando anuncie su decisión de tasa”.

Proyecciones para este año

- Tras las nuevas metas, se calcula un dólar a $ 21,75.

- La proyección del índice inflacionario pasa de 19,5% a 20,5%.

- La tasa de política monetaria bajaría de 24,5% a 21,5%.

- La tasa Badlar descendería de 19,5% a 17,0%.

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Nicolás Dujovne
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