Nuevas imágenes de torturas a prisioneros iraquíes escandalizan al mundo

13 Mayo 2004
Washington.- Prisioneros forzados a masturbarse y a mantener relaciones homosexuales, así como mujeres iraquíes que muestran sus senos bajo amenazas, forman parte de nueva serie de imágenes de la cárcel iraquí de Abu Ghraib difundidas hoy por la Casa Blanca.
Una de las escenas que más golpeó a los legisladores, que accedieron a las fotografías en el Capitolio, fue la de un detenido iraquí, atado con una cuerda y obligado a golpear la cabeza contra la puerta de hierro de una celda.
"Me dieron ganas de vomitar y no pude seguir mirando", relató Jane Harman, miembro de la Cámara de Representantes.
Las escenas forman parte del material fílmico y fotográfico exhibido hoy a los miembros del Congreso estadounidense pero no a sus colaboradores. También hay imágenes de soldados estadounidenses profanando cadáveres de presos iraquíes.
La humillación sexual -especialmente cruel para los musulmanes- se repite en numerosas fotografías tomadas por orden de oficiales de "alto rango" para utilizarlas en "PsyOps", operaciones psicológicas, según la soldado Lynndie England, que aparece en varias de ellas.
La soldado England dijo sobre una foto en la que posa sonriente mientras señala los genitales de un prisionero que fue "instruida por personas de alto rango para pararse ahí, sostener la correa y mirar a la cámara"."Yo no quería realmente estar en ninguna de esas fotos", agregó la soldado en declaraciones que formuló este miércoles en una entrevista televisiva.
Los actos de humillación sexual fotografiados involucran a hombres y mujeres del Ejército estadounidense, y además se ve a los detenidos iraquíes obligados a masturbarse y a mantener relaciones homosexuales, según varios de los legisladores.
Los miembros del Congreso asistieron en silencio a la proyección de las imágenes en dos pantallas instaladas en dos salas del Capitolio (una para senadores y otra para los representantes).
Funcionarios del Pentágono proyectaron sobre las pantallas unas 1.800 imágenes digitales contenidas en 12 disketes. Además fueron exhibidos algunos minutos de videos registrados por soldados estadounidenses en la prisión.
"Me transporté al infierno, un infierno que creamos nosotros", dijo el senador Richard Durbin.
Hay imágenes de humillación hacia las mujeres detenidas que son obligadas a mostrar los senos a los guardiacárceles estadounidenses, una intimidad sólo admitida con el marido por los preceptos musulmanes.Pero el trato más inhumano -si es que se admite una escala al respecto- fue reservado a los hombres iraquíes, al extremo de una soldado estadounidense que se hizo fotografiar al lado de un cadáver de un iraquí asesinado durante tormentos en la cárcel.
Otra fotografía muestra un cadáver con parte de su masa cerebral diseminada por el piso de la prisión. "Fue un espectáculo degradante de degradación sadomasoquista", dijo el parlamentario Barney Frank.El senador demócrata Ted Kennedy no quiso ingresar a la sala de proyecciones, tras señalar que "ya vi todo hace pocos días con las primeras fotos, no hay necesidad de más horror".
Ahora la Casa Blanca debe decidir si estas fotografías pueden ser reveladas al público.
En tanto, el soldado Jeremy Sivits prepara el terreno para ser un explícito arrepentido por las torturas de Abu Ghraib, en medio de versiones de que llegó a un acuerdo con la fiscalía.
Está previsto que Sivits declare ante una corte marcial especial el miércoles próximo, en el Centro de Convenciones de Bagdad.
El acuerdo con los fiscales, según trascendió, prevé reducción de pena a cambio de testificar contra otros militares y asumir culpabilidad.Sivits, mecánico de 24 años, es uno de los siete soldados de la 320a. Compañía de Policía Militar acusado por las torturas a los prisioneros de guerra.
El hecho de que los soldados estadounidenses fotografiados expliciten la existencia de órdenes superiores se suma a declaraciones de la general Janis Karpinski, quien tenía a su cargo a la policía militar de las prisiones y ya dejó Irak.
Karpinski dijo que sus subordinados actuaban del modo expuesto en las fotografías por instrucciones superiores para "ablandar" a los prisioneros antes de que los interrogaran militares de inteligencia, agentes contratados y miembros de "agencias", término con el que aludió a la CIA, según los analistas.
La general Karpinski, la oficial de mayor rango directamente involucrada en el escándalo, dijo además que debe asumir "su parte de responsabilidad" el general Ricardo Sánchez, principal jefe militar de las tropas de ocupación en Irak. (Télam-SNI)

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