13 Mayo 2004 Seguir en 
RIO DE JANEIRO.- Una ola de críticas y algunas muestras de apoyo recibió la decisión del gobierno de Brasil de expulsar a un periodista del diario "The New York Times", quien escribió que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva suele abusar de las bebidas alcohólicas. Juristas, analistas, asociaciones de prensa y políticos dijeron que la decisión de cancelar la visa al corresponsal del "Times" en Brasil, Larry Rohter, es excesiva y más bien digna de una dictadura. Sin embargo, políticos oficialistas apoyaron la medida, con el argumento de que la nota de Rohter fue "ofensiva a la honra del presidente de la República".
El vocero del Departamento de Estado norteamericano, Richard Boucher, dijo por su parte que la decisión no está en línea con el fuerte compromiso de Brasil con la libertad de prensa.La cancelación de la visa significa la virtual expulsión de Rohter. Se trata de la primera medida de este tipo en Brasil contra un periodista, desde la dictadura militar que gobernó el país por 21 años, hasta 1985. Rohter, quien se encuentra fuera del país, escribió el domingo en el "Times" que el hábito de beber de Lula se había transformado en una preocupación nacional. El artículo contenía, entre otras opiniones, las de un enemigo político de Lula, el ex gobernador de Río de Janeiro Leonel Brizola. Según analistas, la medida demuestra desorientación en el gobierno, una equivocada política con la prensa y, sobre todo, capacidad para acentuar las crisis en vez de apaciguarlas. Expertos coincidieron en que la nota de Rohter era pobre y que las críticas que se le hicieron, como apoyarse en fuentes poco fiables, son válidas. "El gobierno hizo de esto una cuestión de Estado cuando la situación ya estaba superada", dijeron. (Télam)
El vocero del Departamento de Estado norteamericano, Richard Boucher, dijo por su parte que la decisión no está en línea con el fuerte compromiso de Brasil con la libertad de prensa.La cancelación de la visa significa la virtual expulsión de Rohter. Se trata de la primera medida de este tipo en Brasil contra un periodista, desde la dictadura militar que gobernó el país por 21 años, hasta 1985. Rohter, quien se encuentra fuera del país, escribió el domingo en el "Times" que el hábito de beber de Lula se había transformado en una preocupación nacional. El artículo contenía, entre otras opiniones, las de un enemigo político de Lula, el ex gobernador de Río de Janeiro Leonel Brizola. Según analistas, la medida demuestra desorientación en el gobierno, una equivocada política con la prensa y, sobre todo, capacidad para acentuar las crisis en vez de apaciguarlas. Expertos coincidieron en que la nota de Rohter era pobre y que las críticas que se le hicieron, como apoyarse en fuentes poco fiables, son válidas. "El gobierno hizo de esto una cuestión de Estado cuando la situación ya estaba superada", dijeron. (Télam)







