13 Mayo 2004 Seguir en 
WASHINGTON.- Impacientes debido al escándalo por los abusos a los prisioneros, e impresionados por la decapitación de un civil estadounidense, los senadores estadounidenses presionaron ayer al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, para que diga qué va a hacer para limpiar la imagen de las fuerzas armadas y salvar la operación en Irak. Un senador republicano se preguntó cómo podrá el gobierno entregar en junio la autoridad a Bagdad, cuando ha dejado a las ciudades en manos de "una banda de rufianes", en alusión a los soldados y a los agentes de Inteligencia que torturaron a presos iraquíes.
Mientras, el padre del joven Nick Berg, cuya ejecución por parte de militantes islámicos estremeció al mundo entero, responsabilizó indirectamente al ejército por la muerte de su hijo. Según la familia, de no haber mediado su detención injustificada en Irak, por parte de policías iraquíes, el joven estaría a salvo en su casa de Filadelfia. Berg estuvo preso en una cárcel controlada por las tropas de ocupación, y tres días después de que fue liberado fanáticos islámicos lo secuestraron y lo decapitaron. Los padres sabían que el joven empresario había sido asesinado, pero no tenían idea de cómo había sido la ejecución hasta que vieron el video, al igual que millones de personas en todo el mundo.
Lamentos del secretario
Rumsfeld, quien ayer compareció ante un comité del Senado para justificar un pedido de U$S 25.000 millones adicionales para las operaciones en Irak y en Afganistán, admitió que los abusos a presos iraquíes fueron un duro golpe al país. Asimismo, advirtió que saldrían a la luz nuevas revelaciones de abusos y se lamentó de que los "enormes progresos" logrados en Irak desde que el ex presidente Saddam Hussein fue derrocado estén siendo ignorados por los medios de prensa. "Miro a Irak y lo único que puedo decir es que espero que todo salga bien, y creo que así será", dijo el cuestionado secretario de Defensa. "Tenemos ciudades en manos de rufianes y, al mismo tiempo, estamos diciendo que vamos a formar un nuevo gobierno y les vamos a entregar el poder en Irak. Esto no funcionará", se quejó un senador.
Los miembros del Congreso se mostraron consternados al ver ayer nuevas fotografías y videos sobre abusos a prisioneros por parte de soldados estadounidenses en Irak. La soldado Lynndie England, protagonista en varias de las fotografías, afirmó que cumplía órdenes cuando posó junto a detenidos desnudos en la prisión de Abu Ghraib. "Me ordenaron que me parara detrás de los iraquíes desnudos, que levantara el pulgar y sonriera", declaró a la prensa. (Reuter-Télam)
Decae el ánimo entre los estadounidenses
WASHINGTON.- Aunque el presidente George W. Bush está virtualmente empatado con su rival demócrata John Kerry en los últimos sondeos de opinión, los votantes se están hundiendo lentamente en el mismo tipo de pesimismo que condenó al fracaso a otros mandatarios, entre ellos, a Bush padre.
El nivel de aprobación de la gestión de Bush ha caído por debajo del 50%, en medio de crecientes dudas entre los votantes sobre su manejo de la guerra en Irak y de la economía. Una mayoría creciente considera que el país va en la dirección equivocada. Esto es un terreno peligroso para un presidente que quiere gobernar otros cuatro años, dijo un encuestador.La caída de su popularidad, hasta el 46%, es similar a la que sufrieron los últimos tres presidentes que intentaron su reelección: George Bush padre, Jimmy Carter y Gerald Ford. En contraste, los últimos cinco presidentes reelectos nunca cayeron por debajo del 50% en la aprobación a su gestión. (Reuter)
Mientras, el padre del joven Nick Berg, cuya ejecución por parte de militantes islámicos estremeció al mundo entero, responsabilizó indirectamente al ejército por la muerte de su hijo. Según la familia, de no haber mediado su detención injustificada en Irak, por parte de policías iraquíes, el joven estaría a salvo en su casa de Filadelfia. Berg estuvo preso en una cárcel controlada por las tropas de ocupación, y tres días después de que fue liberado fanáticos islámicos lo secuestraron y lo decapitaron. Los padres sabían que el joven empresario había sido asesinado, pero no tenían idea de cómo había sido la ejecución hasta que vieron el video, al igual que millones de personas en todo el mundo.
Lamentos del secretario
Rumsfeld, quien ayer compareció ante un comité del Senado para justificar un pedido de U$S 25.000 millones adicionales para las operaciones en Irak y en Afganistán, admitió que los abusos a presos iraquíes fueron un duro golpe al país. Asimismo, advirtió que saldrían a la luz nuevas revelaciones de abusos y se lamentó de que los "enormes progresos" logrados en Irak desde que el ex presidente Saddam Hussein fue derrocado estén siendo ignorados por los medios de prensa. "Miro a Irak y lo único que puedo decir es que espero que todo salga bien, y creo que así será", dijo el cuestionado secretario de Defensa. "Tenemos ciudades en manos de rufianes y, al mismo tiempo, estamos diciendo que vamos a formar un nuevo gobierno y les vamos a entregar el poder en Irak. Esto no funcionará", se quejó un senador.
Los miembros del Congreso se mostraron consternados al ver ayer nuevas fotografías y videos sobre abusos a prisioneros por parte de soldados estadounidenses en Irak. La soldado Lynndie England, protagonista en varias de las fotografías, afirmó que cumplía órdenes cuando posó junto a detenidos desnudos en la prisión de Abu Ghraib. "Me ordenaron que me parara detrás de los iraquíes desnudos, que levantara el pulgar y sonriera", declaró a la prensa. (Reuter-Télam)
WASHINGTON.- Aunque el presidente George W. Bush está virtualmente empatado con su rival demócrata John Kerry en los últimos sondeos de opinión, los votantes se están hundiendo lentamente en el mismo tipo de pesimismo que condenó al fracaso a otros mandatarios, entre ellos, a Bush padre.
El nivel de aprobación de la gestión de Bush ha caído por debajo del 50%, en medio de crecientes dudas entre los votantes sobre su manejo de la guerra en Irak y de la economía. Una mayoría creciente considera que el país va en la dirección equivocada. Esto es un terreno peligroso para un presidente que quiere gobernar otros cuatro años, dijo un encuestador.La caída de su popularidad, hasta el 46%, es similar a la que sufrieron los últimos tres presidentes que intentaron su reelección: George Bush padre, Jimmy Carter y Gerald Ford. En contraste, los últimos cinco presidentes reelectos nunca cayeron por debajo del 50% en la aprobación a su gestión. (Reuter)







