12 Mayo 2004 Seguir en 
San Pablo.- La Bolsa de Valores de San Pablo se recuperó de la fuerte caída del lunes y cerró las operaciones con una considerable suba de 5,30% en su índice Bovespa. Operadores del mercado financiero insistieron en destacar la solidez de los fundamentos de la economía brasileña y reiteraron que la fuerte volatilidad de los últimos días responde a la inquietud en el mercado internacional. El volumen de los negocios alcanzó ayer los U$S 417 millones, y algunos operadores señalaron que, tras la reciente caída del mercado, los nuevos precios de las acciones alcanzaron niveles que resultan atractivos para los inversionistas. En el mercado cambiario, el dólar se cotizaba al cierre a 3,0690/3,0735 reales, lo que representa un retroceso de la divisa estadounidense del 2,15% con relación al promedio de las operaciones del día anterior.
En tanto, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva pidió cohesión a su dividida base de aliados, después de duras derrotas en el Congreso que pusieron en duda su capacidad de aprobar iniciativas, y antes de nuevas y cruciales votaciones legislativas. Lula, reunido ayer con líderes de partidos aliados en el Senado, aseguró que se involucraría personalmente para restaurar la unidad de su base de apoyo, tras sufrir una fuerte derrota la semana pasada, cuando la Cámara Alta dejó sin efecto un decreto que prohibía los juegos de lotería conocidos como bingos. La prohibición de los bingos había sido ordenada por Lula en febrero, tras un escándalo de corrupción que involucró a un funcionario de la presidencia.
Tres pilares
La principal preocupación de Lula es lograr la aprobación de tres medidas consideradas prioritarias: la reforma de la ley de quiebras; los proyectos de sociedades mixtas para atraer inversiones en el sector de infraestructura y una iniciativa de bioseguridad, que garantizaría la comercialización de cosechas de productos genéticamente modificados. El Congreso comenzó a analizar esta semana un polémico decreto de Lula, que fija el salario mínimo en 260 reales. (Reuter)
En tanto, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva pidió cohesión a su dividida base de aliados, después de duras derrotas en el Congreso que pusieron en duda su capacidad de aprobar iniciativas, y antes de nuevas y cruciales votaciones legislativas. Lula, reunido ayer con líderes de partidos aliados en el Senado, aseguró que se involucraría personalmente para restaurar la unidad de su base de apoyo, tras sufrir una fuerte derrota la semana pasada, cuando la Cámara Alta dejó sin efecto un decreto que prohibía los juegos de lotería conocidos como bingos. La prohibición de los bingos había sido ordenada por Lula en febrero, tras un escándalo de corrupción que involucró a un funcionario de la presidencia.
Tres pilares
La principal preocupación de Lula es lograr la aprobación de tres medidas consideradas prioritarias: la reforma de la ley de quiebras; los proyectos de sociedades mixtas para atraer inversiones en el sector de infraestructura y una iniciativa de bioseguridad, que garantizaría la comercialización de cosechas de productos genéticamente modificados. El Congreso comenzó a analizar esta semana un polémico decreto de Lula, que fija el salario mínimo en 260 reales. (Reuter)







