Síndrome Urémico Hemolítico en Tucumán: ¿por qué la carne molida es tan peligrosa?

Tres chicos tucumanos están internados a causa de esta enfermedad.

04 Dic 2017

Cada vez que se habla de Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), las hamburguesas y las albóndigas quedan en la mira ¿Pero cuál es el motivo que relaciona directamente a la carne molida con esta enfermedad?

En la mayor parte de los casos, el SUH se desarrolla a partir de la infección causada por la bacteria Escherichia coli, presente en la carne de vaca mal cocida, en la leche no pasteurizada, en sus derivados (manteca, crema, quesos, yogurt) y en el agua.

La bacteria proviene de la materia fecal de la vaca (su reservorio natural), durante la faena la carne se contamina -en mayor o menor medida- y la bacteria se mantiene allí en forma de colonización. De ahí que se recomiende cocinar muy bien la carne.

Ahora bien: ¿por qué se considera que la carne molida es más peligrosa que cualquier otro corte? Oscar Hilal, el jefe del Departamento Infanto Juvenil del Sistema Provincial de Salud (Siprosa) lo explicó: “cuando la carne se muele, la bacteria puede ingresar en partículas muy pequeñas y después es difícil eliminarla con la cocción”.

Hilal explicó que la mejor manera de prevenir esta enfermedad es cocinando muy bien la carne que consumen los chicos. “La bacteria se muere a los 70 grados de temperatura”, detalló.

Por ese motivo, es clave no “arrebatar” la carne. Sucede que por más que este cocida por fuera, si queda cruda por dentro la bacteria seguirá activa.

En este momento, tres chicos tucumanos (dos de cinco años y uno de tres) están internados a causa de este mal. Inclusive, dos de ellos son sometidos a diálisis peritoneal. Según confirmó Hilal, los tres consumieron alimentos con carne molida antes de enfermarse.

Otras medidas de prevención

- Cocinar muy bien la carne, sobre todo la carne picada. Es importante que no quede ninguna parte jugosa. La bacteria muere a los 70 grados. Por eso, la cocción es la mejor manera de combatirla, detalló Hillal.


CARNE MOLIDA. Cuando se la muele, las bacterias pueden ingresar a pertículas muy pequeñas que luego es difícil cocinar correctamente.

- Tener cuidado al manejar la carne cruda, para evitar que se contaminen otros alimentos. No hay que usar la misma tabla de picar que estuvo en contacto con carne cruda ni los mismos utensilios para cortar verduras u otros productos. Tampoco hay que usar el mismo cuchillo para cortar la carne cruda y la cocida.

- Lavarse bien las manos con agua y jabón antes de cocinar. También después de ir al baño o de cambiar pañales.

- Lavar cuidadosamente las frutas y las verduras frescas. No comprar jugos de frutas, leche o sus derivados en la vía pública, sino los productos que estén pasteurizados y que conserven la cadena de frío.

- Consumir agua potable o agua mineral. De lo contrario habrá que hacerla hervir, dejarla enfriar en el recipiente tapado y agregar tres gotitas de lavandina por cada litro de agua. Luego utilizarla.


HOSPITAL DE NIÑOS. Dos de los chicos enfermos está internados en este centro asistencial. 

- No permitir que los niños naden en aguas contaminadas con materia fecal, ni llevar a las piscinas a los bebés que usan pañales. Las piletas de agua se transforman en fuentes de contagio del síndrome urémico hemolítico y de otras patologías cuando ingresan niños enfermos.

Los síntomas

El comienzo de la enfermedad se caracteriza por diarreas con sangre, que duran entre tres y cinco días. Luego disminuye la cantidad de orina y aparece una palidez marcada. Es frecuente que los niños estén decaídos o irritables. Ante la aparición de estos síntomas hay que consultar al pediatra.


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