Mineros bolivianos sin trabajo ocupan dos yacimientos

El gobierno de Carlos Mesa se enfrenta a nuevos conflictos sociales.

11 Mayo 2004
La Paz.- Además de la tensión derivada de la rebeldía militar contra un fallo del Tribunal Constitucional (TC), el gobierno del presidente Carlos Mesa se enfrenta desde ayer a nuevos conflictos sociales. Por un lado, trabajadores desocupados ocuparon dos minas de estaño explotadas por empresas privadas, en el inicio de un movimiento que amenaza con propagarse por otros yacimientos del sector. En tanto, los maestros urbanos iniciaron una huelga por tiempo indefinido en reclamo de mejoras salariales. A este paro se suman el de los trabajadores de la salud y el de los docentes rurales, ambos a nivel nacional.
Mesa almorzó ayer con los altos mandos militares, pero nada trascendió de lo tratado en el encuentro en el Círculo de Oficiales. Los militares permanecen acuartelados desde el viernes pasado, después de que el TC invalidó un fallo del fuero castrense que absolvió a cuatro oficiales acusados de dar muerte a una enfermera durante un incidente callejero, el año pasado, y ordenó un nuevo proceso en la Justicia ordinaria. Los uniformados han dicho que elaboran una estrategia jurídica para enfrentar el fallo del TC, pero las decisiones de ese organismo son inapelables. Fuentes parlamentarias dijeron que se percibe una intención golpista "con olor a gas y a petróleo", en alusión al supuesto deseo de las transnacionales de que las Fuerzas Armadas tomen el poder.
Mientras, la mina Colquiri, una de las más importantes del Grupo ComSur (Compañía Minera del Sur), ubicada unos 200 kilómetros al sur de La Paz, sigue tomada desde el domingo por cientos de mineros desempleados. Asimismo, la mina Caracoles, que se encuentra a 180 kilómetros de La Paz, sigue en manos de otros cientos de cooperativistas que desalojaron a directivos y a 200 mineros de la empresa Barrosquira. (Reuter)

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