Los abogados de la UIF describieron cómo habría funcionado la organización del Clan Ale

Los profesionales del organismo los acusaron de ser una banda que lavaba el dinero que obtenía a través de varios negocios ilícitos

23 Nov 2017
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UNA INSTANCIA CLAVE. Los defensores siguieron el alegato de una querella. Los acusados casi no hablaron durante la audiencia que seguirá mañana. la gaceta / foto de franco vera

La Unidad de Información Financiera (UIF), una de las partes querellantes de la causa, salió con los tapones de punta a la hora de alegar. Martín Olari Ugrotte y Gabriel Merola pintaron durante más de seis horas cómo habría funcionado la organización que está siendo enjuiciada desde hace casi ya un año. Por decisión del tribunal, no pudieron solicitar las penas que creen que deberían aplicarles, al igual que los montos de las multas por, según su sospecha, haber lavado una importante cantidad de dinero.

La UIF estableció cómo era el “organigrama” de esta organización que está acusada de ser una asociación ilícita que se encargaba de lavar el dinero que conseguían a través de diferentes actividades ilícitas. En ese sentido, adjudican a Rubén “La Chancha” y Ángel “El Mono” Ale de ser jefes de la organización.

En un segundo plano aparecen María Jesús Rivero, Fabián González, Ernesto Santos Catulo, Oscar Roberto Dilascio y Víctor Alberto Suárez. A ellos se los acusa de integrar una banda dedicada a cometer delitos y de introducir al circuito bienes provenientes de un ilícito, situación agravada por haberlo hecho como miembros de una banda y de manera habitual.

Por lo escuchado en la audiencia, tres mujeres también quedarían cerca de ser condenadas por haber colaborado a lavar activos en nombre de sus parejas. Valeria Fernanda Bestán y María Florencia Cuño, ex y actual mujer de “La Chancha”, La misma situación correría Julia Esther Picone, esposa de González. Si llegan a ser encontradas culpables por el tribunal, por primera vez serán privadas de su libertad.

Los profesionales de la UIF también acusaron de haber tenido una participación en la organización a Sergio Parrado, Hernán Lazarte, César Manca y Carlos Ocampo, aunque su papel sería mucho más leve. En tanto que José Augusto Lucero y Enrique Chanampa podrían afrontar penas por tenencia y comercialización de drogas.

Valoración

Durante las más de siete hora de los alegatos, los profesionales valoraron ante el tribunal integrado por Alicia Noli, Gabriel Eduardo Casas y Domingo José Batule, las palabras de los testigos de identidad reservada que, según dijeron, vinculan al Clan Ale con el negocio de la prostitución y del cobro mediante amenazas de los préstamos que realizaba. También vincularon al grupo con el narcotráfico.

“Era una organización criminal de carácter estable de diversidad de actividades delictivas orientadas a un provecho económico muy significativo”, definió Olari Ugrotte.

Los profesionales dijeron que durante el proceso los Ale dijeron que los incidentes en los que se vieron involucrados tuvieron que ver con la defensa de su honor. “Sin embargo, hemos relevado que existen 45 causas en su contra. En todas se ventilan hechos de violencia y la búsqueda de impunidad para defender sus intereses económicos”, manifestó el profesional.

Los abogados de la UIF no terminaron con su exposición y lo harán mañana. Todavía deben argumentar las operaciones de lavado de dinero y luego realizar el pedido de penas. También debería alegar la AFIP.

“Para que hayan tenido lugar tantos años de impunidad era necesario (que hubiese) funcionarios desleales que hicieran mal su trabajo. Con las innumerables pruebas que hay en la causa, no tengo dudas que este Tribunal va a tener la valentía de condenarlos”, concluyó Olari Ugrotte.

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