09 Mayo 2004 Seguir en 
EL HIPOTECARIO GANO $ 100,6 MILLONES.- El Banco Hipotecario anunció una ganancia de $ 100,6 millones para el primer trimestre de 2004, lo que representa una clara mejora frente a las pérdidas de $ 249,8 millones registradas en el mismo período del año anterior. De acuerdo con el comunicado enviado por la entidad a la Bolsa, el resultado del trimestre refleja la consolidación financiera y patrimonial del banco luego de la "exitosa reestructuración de los pasivos financieros".
PAGARIAN EN EFECTIVO A LOS BONISTAS.- El equipo del secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y los tres bancos internacionales que representan a la Argentina ante los acreedores del exterior se reunieron ayer en Buenos Aires para avanzar en el diseño de la propuesta final de pago de los US$ 83.000 millones en títulos en default. En el menú de la oferta se estudia la posibilidad de tentar a los tenedores de bonos con un adelanto en efectivo. Todo depende del resultado del superávit fiscal primario que se obtenga este año, según una fuente que participa de la reestructuración. Además, trascendió que el presidente Néstor Kirchner reconoció esa posibilidad en su gira por Estados Unidos. Otra posibilidad en análisis consiste en ofrecer a los acreedores la opción de canjear por el bono par (sin quita, pero con más plazo y menos tasa) hasta 20.000 o 30.000 dólares de los papeles en cesación de pagos. Esta variante está dirigida a los pequeños inversores de la Argentina, Italia, Japón o Alemania, que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, dice querer resguardar.
ACELERAN OFERTA CON BANCOS.- El Ministerio de Economía buscará dar señales de avance en la negociación por la deuda, entre otras cosas para no alterar los nervios del FMI que monitorea el proceso. Por eso hoy habrá una importante reunión con los tres bancos que conformaron el sindicato internacional, con el objetivo de seguir avanzando en la propuesta final. Se espera que en los próximos diez días haya una nueva ronda de negociaciones con los bonistas tanto locales como del exterior. En estos encuentros se discutiría más en detalle las características de la oferta. Claro que las palabras del presidente Néstor Kirchner en Nueva York no cayeron bien entre los acreedores, ya que confirmó una quita de 75% y, además, no se movió del superávit de 3%. Los inversores aseguran -y cuentan con el respaldo del Fondo en esta posición- que el gobierno está en condiciones de hacer mayores esfuerzos para mejorar la propuesta.
DAN PLAZO PARA COMPENSACIONES.- Los bancos tendrán tiempo hasta el 18 de este mes para manifestar su adhesión al sistema de compensaciones por la indexación asimétrica, que consistió en reemplazar el esquema de ajuste de créditos con CER (inflación minorista) por el CVS (evolución de salarios). El régimen que aprobó el Congreso estableció que la compensación máxima para el sistema financiero no podía superar los $ 2.800 millones, siendo además optativa la adhesión al esquema por parte de las entidades.
AUMENTO DE PRECIOS.- "Al crecer la demanda, disminuye ese espacio entre la capacidad para producir y la producción, y las empresas no pueden responder elásticamente al incremento de las ventas y suben sus precios. Eso, unido al aumento de tarifas, constituyen el conjunto de razones para tener un índice de precios de valores positivos", explicó el economista Manuel Solanet.
PAGARIAN EN EFECTIVO A LOS BONISTAS.- El equipo del secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y los tres bancos internacionales que representan a la Argentina ante los acreedores del exterior se reunieron ayer en Buenos Aires para avanzar en el diseño de la propuesta final de pago de los US$ 83.000 millones en títulos en default. En el menú de la oferta se estudia la posibilidad de tentar a los tenedores de bonos con un adelanto en efectivo. Todo depende del resultado del superávit fiscal primario que se obtenga este año, según una fuente que participa de la reestructuración. Además, trascendió que el presidente Néstor Kirchner reconoció esa posibilidad en su gira por Estados Unidos. Otra posibilidad en análisis consiste en ofrecer a los acreedores la opción de canjear por el bono par (sin quita, pero con más plazo y menos tasa) hasta 20.000 o 30.000 dólares de los papeles en cesación de pagos. Esta variante está dirigida a los pequeños inversores de la Argentina, Italia, Japón o Alemania, que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, dice querer resguardar.
ACELERAN OFERTA CON BANCOS.- El Ministerio de Economía buscará dar señales de avance en la negociación por la deuda, entre otras cosas para no alterar los nervios del FMI que monitorea el proceso. Por eso hoy habrá una importante reunión con los tres bancos que conformaron el sindicato internacional, con el objetivo de seguir avanzando en la propuesta final. Se espera que en los próximos diez días haya una nueva ronda de negociaciones con los bonistas tanto locales como del exterior. En estos encuentros se discutiría más en detalle las características de la oferta. Claro que las palabras del presidente Néstor Kirchner en Nueva York no cayeron bien entre los acreedores, ya que confirmó una quita de 75% y, además, no se movió del superávit de 3%. Los inversores aseguran -y cuentan con el respaldo del Fondo en esta posición- que el gobierno está en condiciones de hacer mayores esfuerzos para mejorar la propuesta.
DAN PLAZO PARA COMPENSACIONES.- Los bancos tendrán tiempo hasta el 18 de este mes para manifestar su adhesión al sistema de compensaciones por la indexación asimétrica, que consistió en reemplazar el esquema de ajuste de créditos con CER (inflación minorista) por el CVS (evolución de salarios). El régimen que aprobó el Congreso estableció que la compensación máxima para el sistema financiero no podía superar los $ 2.800 millones, siendo además optativa la adhesión al esquema por parte de las entidades.
AUMENTO DE PRECIOS.- "Al crecer la demanda, disminuye ese espacio entre la capacidad para producir y la producción, y las empresas no pueden responder elásticamente al incremento de las ventas y suben sus precios. Eso, unido al aumento de tarifas, constituyen el conjunto de razones para tener un índice de precios de valores positivos", explicó el economista Manuel Solanet.







