09 Mayo 2004 Seguir en 
En el mundo, el precio del barril de petróleo se ubica en niveles similares a los máximos históricos de octubre de 1990, que fueron impulsados por la primera guerra del Golfo. Ahora se agregó la duda sobre el aprovisionamiento desde Arabia Saudita -el gran productor- que está comprometido a compensar cualquier escasez.
Pero a los mercados del exterior les cuesta comprender la trayectoria de los precios del crudo, cuando también soportan el anuncio de suba en las tasas de interés en los EE.UU, que sería paulatina, pero ya está instalada con toda su presión.
En este contexto de gran expectativa por las nuevas variables se hace difícil pronosticar el rumbo de las monedas. Las inversiones, junto al financiamiento, se enredan en este otoño que muestra en la Argentina el buen rostro de la liquidez con cierta recuperación. Pero esconde la incertidumbre que apareció -por señales de afuera- criticando la demora en salir del default y la crisis energética.
La buena noticia como la ampliada Unión Europea -sumó a diez nuevos países miembro- tienen aún que madurar, y en el flujo del comercio mundial habrá rebalanceos. Pero la citricultura tucumana, que ganó con calidad semejantes mercados, no debe temer a una nueva competencia que comienza a insinuarse y que también necesitará tiempo para mostrar sus desarrollo.
El limón tucumano sabe competir y enfrenta este desafío, como a los otros que supo vencer. Pero en estos días lo amenaza y golpea la crisis energética.
El mercado
Las acciones argentinas en abril solo tuvieron cinco ruedas alcistas y perdieron el 10,3% de lo acumulado en el año. Sólo en la rueda del martes mejoraron -luego de varias jornadas en baja- y también subieron el miércoles el 0,48%, pero el jueves cayeron el 2,58%, cuando la expectativa se redujo sólo a los balances trimestrales por llegar. En lo demás el mercado está anticipando un invierno mucho más crudo de lo previsto y así lo advierte la caída en las cotizaciones.
Pero a los mercados del exterior les cuesta comprender la trayectoria de los precios del crudo, cuando también soportan el anuncio de suba en las tasas de interés en los EE.UU, que sería paulatina, pero ya está instalada con toda su presión.
En este contexto de gran expectativa por las nuevas variables se hace difícil pronosticar el rumbo de las monedas. Las inversiones, junto al financiamiento, se enredan en este otoño que muestra en la Argentina el buen rostro de la liquidez con cierta recuperación. Pero esconde la incertidumbre que apareció -por señales de afuera- criticando la demora en salir del default y la crisis energética.
La buena noticia como la ampliada Unión Europea -sumó a diez nuevos países miembro- tienen aún que madurar, y en el flujo del comercio mundial habrá rebalanceos. Pero la citricultura tucumana, que ganó con calidad semejantes mercados, no debe temer a una nueva competencia que comienza a insinuarse y que también necesitará tiempo para mostrar sus desarrollo.
El limón tucumano sabe competir y enfrenta este desafío, como a los otros que supo vencer. Pero en estos días lo amenaza y golpea la crisis energética.
El mercado
Las acciones argentinas en abril solo tuvieron cinco ruedas alcistas y perdieron el 10,3% de lo acumulado en el año. Sólo en la rueda del martes mejoraron -luego de varias jornadas en baja- y también subieron el miércoles el 0,48%, pero el jueves cayeron el 2,58%, cuando la expectativa se redujo sólo a los balances trimestrales por llegar. En lo demás el mercado está anticipando un invierno mucho más crudo de lo previsto y así lo advierte la caída en las cotizaciones.







