Messi debe asociarse con sus compañeros de ataque

09 Oct 2017
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Jorge Neri - DyN

De las ilusiones de ganar un Mundial al riesgo de no jugarlo es la síntesis de la tormentosa Eliminatoria que hizo la Selección, que tiene al capítulo final del martes para redireccionar el rumbo, aunque con una carga insospechada. Quito siempre inspiró cuidados especiales por los 2.850 metros sobre el nivel del mar donde está enclavada, y si bien el cuerpo de Jorge Sampaoli tomó las medidas usuales para evitar sus efectos, son otras presiones las que el equipo deberá soportar.

Da escalofríos imaginarse otro resultado gris como los que viene sumando el equipo porque dejará a la Argentina de Lionel Messi fuera del que se auguraba el último Mundial del rosarino. Aunque la abstracción de los futbolistas sea pródiga para meterse en el partido sin mirar el balanceo de la espada de Damocles, deberán saber filtrar los efectos que origine en los cuerpos la demora del gol, y que la angustia no empañe la pulcritud en la fórmula para buscar quebrar el arco contrario.

También el técnico, vociferante e inquieto por naturaleza desde los márgenes del campo de juego, tendrá que inyectar tranquilidad y no impaciencia. Argentina pudo haber ganado los tres últimos partidos, ni que hablar ante Venezuela y Perú, pero a medida que pasó el tiempo la desesperación fue erosionando el andamiaje ofensivo y por lo general Messi terminó sin la sociedad necesaria para lograr el cometido.

En este tiempo de descuento ya es impropio pedir una línea de juego definida. Con tantos cambios en sus cuatro partidos oficiales que dispuso Sampaoli, solo es posible esperanzarse con que Messi pueda asociarse con sus compañeros de ataque.

Del otro lado habrá un equipo eliminado, pero Argentina ya penó con Venezuela, el primero en quedar sin expectativas de clasificación. Justamente fue ese partido que dejó groggy a Argentina en estas Eliminatorias.

Los hinchas ecuatorianos lejos están de tomar una eliminación mundialista como la que significaría para Argentina, que hace 48 años no queda fuera de un Mundial. “Queremos despedirnos de nuestra afición con un triunfo ante Argentina”, dijo el DT de Ecuador, el argentino Jorge Célico.

El público local agotó las entradas para el partido en el estadio Atahualpa. Algunos querrán ver en acción a Messi, pero la mayoría querrá que Ecuador se despida con honores venciendo al equipo de la “Pulga”.

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