Las langostas se mueven actualmente en una superficie que abarca 450.000 km2

Héctor Medina, coordinador del Programa Nacional de Acridios del Senasa, rescató el trabajo público+privado

30 Sep 2017

El problema de la langosta a nivel país en complicado, por lo que se dictó la emergencia nacional hace un mes atrás, en virtud de poder acceder a todos los mecanismos necesarios para poder controlar esta plaga que no solo está en 10 provincias de nuestro país, sino también en Bolivia y Paraguay, dijo Héctor Medina, coordinador del Programa Nacional de Acridios del Senasa, durante la jornada CRA.

La langosta no conoce de límites ni provinciales ni nacionales, por lo está moviéndose actualmente en una superficie de unos 450.000 kilómetros cuadrados, por lo que la situación es muy compleja y complicada. Es por ello que, “desde el Senasa. trabajamos mucho en el monitoreo de la plaga para saber en qué situación real nos encontramos. Se estableció una red de monitoreo oficial que permite la identificación temprana de focos en estadios juveniles y el control en el momento oportuno, con el objetivo de disminuir su reproducción, evitar la dispersión, lograr una merma del nivel poblacional y mantener a la población de insectos en su hábitat natural”, señaló.

Como respuesta a esta extraordinaria situación, el Senasa se puso al frente de las acciones coordinadas junto al Ministerio de Agroindustria de la Nación, otros organismos nacionales y los gobiernos de las provincias afectadas, a fin de monitorear y controlar focos de langostas en la región norte de nuestro país.

De esta manera, el Organismo dispuso la creación de equipos especiales conformados por más de 30 técnicos de seis centros regionales, quienes trabajan toda la semana monitoreando y controlando focos, así como también acudiendo de inmediato ante las denuncias.

A partir de la declaración de la “emergencia de la plaga” se abrió una línea telefónica, una casilla de correo electrónico y un número de Whatsapp, para que los productores se comuniquen e informen la presencia de langostas en sus campos.

Para la tarea de control se utilizan productos autorizados, los cuales se aplican a pie con motomochilas, o bien a bordo de camiones y tractores con máquinas turbosoplantes. También se emplean aviones para pulverizar sobre grandes superficies.

Gracias a estas acciones, desde que apareció la plaga, los equipos técnicos lograron controlar muchísimos focos de langostas antes de que dañaran cultivos y detectaron nuevos sitios de oviposición para posteriores controles tempranos.

Los productores

Más allá de los esfuerzos liderados por el Estado Nacional a través del Senasa, la tarea se complementa con el rol clave que juegan los productores, quienes también deben monitorear la plaga y efectuar controles en sus propios campos con productos homologados.

“El control de este crecimiento demográfico de la langosta llevará tiempo, y requerirá que los sectores público y privado trabajen de forma coordinada y en cooperación permanente”.

En este sentido, “el productor es un eslabón fundamental en el control, no solo con la colaboración y la denuncia, sino también con su control”. Sólo “así se podrán disminuir las poblaciones de langostas, hasta llegar a niveles que no representen un peligro para la producción”.

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