“Estamos consumiendo animales muy chicos; debemos cambiar”

Bifaretti dijo que un estudio demuestra que la gente prefiere carne vacuna por sobre las carnes alternativas

23 Sep 2017

Adrián Bifaretti, Jefe de Promoción Interna del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), disertó acerca del comportamiento de la producción, los precios y el consumo de carne vacuna.

Respecto de la faena, señaló que en los primeros 8 meses del año hubo un 8% más de animales faenados, pero que “seguimos consumiendo animales muy chicos (de entre 224 y 225 kg)”, y por eso “el incremento de la producción es parecido al de la faena”. Además, comentó que la faena de hembras representó el 42,5% del total, lo que demuestra una cierta estabilización en los últimos meses, o sea un amesetamiento de un proceso de retención de vientres.

“¿Novillito? no tenemos que faenar más estos animales tan livianos. Debemos acostumbrarnos a comer carne de novillos de un mayor peso de faena y, además, debemos tener en claro que la ternera no es la única carne tierna”.

Considerando las 53 millones de cabezas que componen la ganadería argentina hoy, en 2017, Bifaretti comentó que tenemos un 23% de extracción, promedio, que es un índice bajo respecto de otros países. La extracción de novillos es el 90%, y de novillitos el 71%.

“”Hoy nos faltan novillos y tenemos una tasa de extracción del 90%, que significa que prácticamente todos esos novillos terminan en la faena”, señaló.

Al relacionar el consumo con el nivel de ingresos y poder adquisitivo de los argentinos, Bifaretti observó que “la Argentina tiene hoy salarios en dólares altos (unos U$S 500) comparado con otros países (Chile U$S 400, y México U$S 120), pero el poder adquisitivo es bastante bajo; sin embargo, el consumo de carne mostró un crecimiento del 7% en el período enero-agosto”, aseguró el analista.

Alternativas

Por otra parte, hizo referencia a un estudio online que lanzó el Ipcva hace algunos meses, que demuestra que la gente continúa prefiriendo la carne vacuna por sobre las carnes alternativas y los productos procesados.

De acuerdo con sus palabras, el trabajo revela que si los consumidores tuvieran $ 1.000 para gastar en distintos tipos de carne, 3 de cada 10 (el 33%) adquiriría vacuna, es decir gastaría $ 313, mientras que con $ 239 pagarían pollo; y un 30% se repartiría entre pescado y cerdo, y un 15% en productos procesados como hamburguesas y patitas de pollo. Por último, explicó que “en la coyuntura están viendo una estabilización de los precios de las carnes en Capital Federal, GBA y las principales ciudades del interior”.

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