Los fantasmas y la angustia

05 Sep 2017

Jorge Neri - DyN

Aunque se viste con las mejores joyas que da el fútbol, Argentina llega con la urgencia de un triunfo y atraviesa angustias aún cuando el rival de turno es Venezuela. Los fantasmas en el fútbol aparecen cuando preceden pasos en falso, y la Selección dio muchos en estos últimos tres años, que se inició con un DT y se está con otro que tampoco fue sucesor de aquel.

“Solo sirve ganar”; “debemos hacer un gol rápido”, son algunas de las definiciones de Jorge Sampaoli que, metan o no presión, es pura realidad. No solo habla de ganar el técnico, en las tertulias futboleras también aflora la misma imposición, como si con eso es suficiente. En estos tiempos de necesidades se ha perdido la expectativa de las maravillas que puede hacer Lionel Messi; con qué hilo dorado podrá hilvanar juego con Paulo Dybala, dos futbolistas que suelen hablar el mismo idioma con pelota a ras del piso.

¿Y la ilusión con que Mauro Icardi reinstale el poder de fuego que hace tiempo tenía Gonzalo Higuaín como goleador? ¿Por qué no asumir que Ángel Di María es un gran jugador que bien puede comulgar más con un juego no tan vertical y de mayor sociedad con jugadores que pueden hacer fácil esa comunión? Las urgencias han enterrado esos pedidos, y solo urge el gol salvador.

Como en momentos culminantes como aquel que transitó Alejandro Sabella ante Colombia en Barranquilla, cuando dio vuelta el destino y de la opacidad llegó hasta el umbral del título en Brasil, tal vez la exigencia que convoca al equipo ante Venezuela lo guíe hasta el hallazgo de las formas más antiguas y conocidas que hay para ganar un partido de fútbol.

Comentarios