02 Mayo 2004 Seguir en 
Con el silencio de sus corazones de trapo, los títeres coparán la provincia. El 2° Encuentro de Titiriteros "Ojo al títere" reunirá, a partir de mañana, una veintena de shows en los que se mostrarán las últimas técnicas de este arte que proviene de la Edad Media. En espacios abiertos y cerrados, en barrios y salas, y hasta en el parque 9 de Julio, los titiriteros de distintas provincias presentarán sus obras y debatirán sobre el futuro de esta mágica disciplina.
Juego de manos pero no de villanos
Deste la Edad Media, cuando el teatro de muñecos surgió como un espectáculo de feria, se ha fijado una imagen del titiritero que hoy, muy pocos se atreverían a desfigurar. "La idea más generalizada es la de un bohemio trashumante que, con su teatrito a cuestas recorre pueblos y ciudades desperdigando la magia singular de estas criaturas. Es un juego de manos, pero no de villanos", señaló el creador de "Los Puppis", Pablo Barraza. Muchos ignoran, sin embargo, que la natural evolución de este tipo de representaciones ha dado origen a un especímen, hasta no hace mucho tiempo desconocido: el titiritero de sala. Se trata, en realidad, de una nueva corriente que intenta reivindicar el teatro de muñecos como una de las formas posibles de arte dramático. En Tucumán, dicha tendencia cuenta ya con numerosos adeptos e, incluso, con un festival propio que comenzará mañana y se extenderá hasta el próximo domingo. "Creo que la diferencia entre el teatro clásico y el de muñecos es sutil. El titiritero es intrínsecamente un actor y como tal muestra sus desvelos a través de los muñecos", cuenta Barraza. De allí que también se hayan producido cambios drásticos en el sentido de que los títeres ya no convocan sólo a los niños, sino también a los adultos. "Cuando nos presentamos en el teatro Opera junto con Valeria Lynch, el público mayoritario era adulto. Y en gran parte de las obras, los que más aplauden son los padres", agregó Barraza. En Tucumán, el teatro de títeres ha sido revalorizado en estos últimos años, sobre todo si se considera que en la provincia existen 14 grupos que trabajan profecionalmente y que producen sus obras regularmente. "Nuestra misión no sólo es entretener, sino también llevar un poco de arte y de belleza a los más pequeños", explica la titiritera Judit Gunset. Y muchos grupos incluso mezclan actores y cantantes con muñecos. "Los títeres se mueven a partir de muñecos que se colocan en las manos, en cambio, las marionetas, se manejan a través de hilos. A veces, aparecemos en el escenario junto con los muñecos", dice.
Para los chicos, en cambio, los títeres y las marionetas tienen una misma magia. "Cuando los veo siento que son mis amigos", dice Rosarito, que con apenas 5 años, ya es una fanática de este arte y asiste a todas las funciones que se hacen. Su mamá, Valeria González, está de acuerdo. "Ella suele reproducir las historias que ve en las funciones usando sus muñecas", cuenta.
Habrá obras para todos los gustos y edades
El 2° Encuentro de Titiriteros "Ojo al Títere", en el que participarán 16 grupos de toda la provincia y también de provincias vecinas, tiene una cargada agenda. El ciclo organizado por los grupos "El Coyuyo", "La Sodería" y "El Ariete", se podrá presenciar en diferentes salas y escenarios de la ciudad.
Entre las actividades previas se encuentra la de esta tarde, donde dos grupos ofrecerán sus espectáculos a la gorra, en "El Piletón", ubicado en el parque Avellaneda, a partir de las 18. Además, desde la mañana, se expondrá la muestra "Títeres y afiches del mundo", a cargo de María Teresa Montaldo, en la Casa de la Cultura Lola Mora.
La programación oficial comenzará mañana, con un taller colectivo de títeres gigantes y montaje callejero en "La Sodería", en Juan Posse y 1º de Mayo. Y por la tarde se realizarán funciones en diferentes barrios de la ciudad. Las jornadas siguientes a la inauguración comprenderán talleres, puestas y charlas.
El miércoles, se verá la obra "Don Zorro Pide Socorro", a cargo de la Escuela de Títeres de la Provincia, en el Centro Cultural Virla, a las 16. Y luego, a las 17, "Super Diluvín" en Mendoza 240. A las 19, "Bichos a la fiesta" (en el Virla), y a las 21, "Boyas" (en "La Sodería").
El jueves, en "La Gloriosa" se pondrá "El caballo celoso" (a las 17); en "El Círculo" será el turno de las marionetas (a las 19), y en el Virla, "Mar de margaritas" (a las 22). El viernes se repondrá "Los músicos de Bremen" (a las 17 en la sala Caviglia), "La luna como testigo" (a las 19 en "El Círculo") y "Fuga" (a las 22, en "La Sodería"). El sábado irán "Juan sin miedo" (a las 17, en "La Sodería"), "Las travesuras de Marcelito" (a las 19, en "El Círculo"), y "El payaso y el pan" (a las 22, en "La Sodería").
Algo más que guantes y varillas
El guante o la varilla, además del clásico retablo, son los soportes clásicos de las obras con títeres. También se usan objetos y marionetas sobre la mesa u otros soportes.
El mundo mágico y tradicional de los títeres se está modificando. A las técnicas más antiguas se han incorporado otras, en las que también se involucra el propio titiritero, pero no ya como el director de orquesta, sino como actor. El festival "Ojo al títere" ofrecerá un amplio abanico de las diferentes tendencias que hoy se presentan entre los titiriteros en el país.
Yesika Migliori, de los grupos "La Sodería" y "El Ariete" -y una de las organizadoras del encuentro- le contó a LA GACETA que se pretende exhibir las investigaciones que se llevan adelante en el género, "que tienden a hacer menos previsible el desarrollo de la obra". Indicó que las obras que se verán serán con marionetas, con guante y con varilla. Pero además, habrá shows de mesa, en los que se podrá ver al titiritero y a sus manos (una técnica que cada día tiene más adeptos).
En cajitas
Otro de los atractivos estará en las llamadas "cajitas", con obras breves (no más de dos minutos) y un público individual: cada espectador debe acercarse a una caja negra en la que se desarrolla la obra y allí apreciará los minúsculos muñecos.
"Hay un lenguaje para niños y otro para adultos. No se puede decir las cosas de la misma manera. Pero, una obra enfocada para los chicos puede ser disfrutada tranquilamente por adultos", dijo Adriana del grupo porteño "Agarrate Catalina".
"Cada pieza enseña algo"
"El poder expresivo del títere convencional es asombroso: muchas veces es apenas una mano desnuda y una bocha en el dedo, pero ante los espectadores se convierte en un personaje", confesó Teresa Montaldo, una de las pioneras de esta disciplina en Tucumán. La artista, a lo largo de su carrera, participó de diversos festivales en Cuba y España. "Esos encuentros son muy positivos, porque allí se ve lo que se hace en Europa y lo que se puede adaptar para nuestra cultura", agregó.
Montaldo rescató la necesidad de que los titiriteros locales puedan aunar esfuerzos. "Es muy importante que nos conozcamos entre todos los titiriteros y veamos que estamos haciendo", aseguró Montaldo, que hoy expondrá cerca de 60 afiches de todo el mundo, y marionetas de Praga y España en la sede de la Casa de la Cultura Lola Mora.
"Sería importante que las escuelas lleven a los chicos a ver las obras que se exponen en el festival y en mi muestra. Porque cada pieza enseña algo", apuntó.
Por su parte, Yesika Migliori contó que los titiriteros en Tucumán se forman principalmente en talleres y en los viajes. "Cuando hay encuentros y festivales uno aprende mucho", añadió. Dijo que las funciones son muy requeridas en los cumpleaños y fiestas infantiles, por los que se cobran entre $ 100 y $ 150 el show.
Por su parte, la titiritera tucumana Andrea García, del grupo "El Coyuyo", señaló que, para desempeñarse bien en el mundo de los títeres, hay que ser actor. "Creo que todos los titiriteros tienen que ser actores y viceversa. Pero, en Tucumán, falta mucho para que esta situación sea una realidad. La Escuela de Teatro y la Escuela de Títeres se necesitan pero todavía no lo saben", agregó.
Juego de manos pero no de villanos
Deste la Edad Media, cuando el teatro de muñecos surgió como un espectáculo de feria, se ha fijado una imagen del titiritero que hoy, muy pocos se atreverían a desfigurar. "La idea más generalizada es la de un bohemio trashumante que, con su teatrito a cuestas recorre pueblos y ciudades desperdigando la magia singular de estas criaturas. Es un juego de manos, pero no de villanos", señaló el creador de "Los Puppis", Pablo Barraza. Muchos ignoran, sin embargo, que la natural evolución de este tipo de representaciones ha dado origen a un especímen, hasta no hace mucho tiempo desconocido: el titiritero de sala. Se trata, en realidad, de una nueva corriente que intenta reivindicar el teatro de muñecos como una de las formas posibles de arte dramático. En Tucumán, dicha tendencia cuenta ya con numerosos adeptos e, incluso, con un festival propio que comenzará mañana y se extenderá hasta el próximo domingo. "Creo que la diferencia entre el teatro clásico y el de muñecos es sutil. El titiritero es intrínsecamente un actor y como tal muestra sus desvelos a través de los muñecos", cuenta Barraza. De allí que también se hayan producido cambios drásticos en el sentido de que los títeres ya no convocan sólo a los niños, sino también a los adultos. "Cuando nos presentamos en el teatro Opera junto con Valeria Lynch, el público mayoritario era adulto. Y en gran parte de las obras, los que más aplauden son los padres", agregó Barraza. En Tucumán, el teatro de títeres ha sido revalorizado en estos últimos años, sobre todo si se considera que en la provincia existen 14 grupos que trabajan profecionalmente y que producen sus obras regularmente. "Nuestra misión no sólo es entretener, sino también llevar un poco de arte y de belleza a los más pequeños", explica la titiritera Judit Gunset. Y muchos grupos incluso mezclan actores y cantantes con muñecos. "Los títeres se mueven a partir de muñecos que se colocan en las manos, en cambio, las marionetas, se manejan a través de hilos. A veces, aparecemos en el escenario junto con los muñecos", dice.
Para los chicos, en cambio, los títeres y las marionetas tienen una misma magia. "Cuando los veo siento que son mis amigos", dice Rosarito, que con apenas 5 años, ya es una fanática de este arte y asiste a todas las funciones que se hacen. Su mamá, Valeria González, está de acuerdo. "Ella suele reproducir las historias que ve en las funciones usando sus muñecas", cuenta.
El 2° Encuentro de Titiriteros "Ojo al Títere", en el que participarán 16 grupos de toda la provincia y también de provincias vecinas, tiene una cargada agenda. El ciclo organizado por los grupos "El Coyuyo", "La Sodería" y "El Ariete", se podrá presenciar en diferentes salas y escenarios de la ciudad.
Entre las actividades previas se encuentra la de esta tarde, donde dos grupos ofrecerán sus espectáculos a la gorra, en "El Piletón", ubicado en el parque Avellaneda, a partir de las 18. Además, desde la mañana, se expondrá la muestra "Títeres y afiches del mundo", a cargo de María Teresa Montaldo, en la Casa de la Cultura Lola Mora.
La programación oficial comenzará mañana, con un taller colectivo de títeres gigantes y montaje callejero en "La Sodería", en Juan Posse y 1º de Mayo. Y por la tarde se realizarán funciones en diferentes barrios de la ciudad. Las jornadas siguientes a la inauguración comprenderán talleres, puestas y charlas.
El miércoles, se verá la obra "Don Zorro Pide Socorro", a cargo de la Escuela de Títeres de la Provincia, en el Centro Cultural Virla, a las 16. Y luego, a las 17, "Super Diluvín" en Mendoza 240. A las 19, "Bichos a la fiesta" (en el Virla), y a las 21, "Boyas" (en "La Sodería").
El jueves, en "La Gloriosa" se pondrá "El caballo celoso" (a las 17); en "El Círculo" será el turno de las marionetas (a las 19), y en el Virla, "Mar de margaritas" (a las 22). El viernes se repondrá "Los músicos de Bremen" (a las 17 en la sala Caviglia), "La luna como testigo" (a las 19 en "El Círculo") y "Fuga" (a las 22, en "La Sodería"). El sábado irán "Juan sin miedo" (a las 17, en "La Sodería"), "Las travesuras de Marcelito" (a las 19, en "El Círculo"), y "El payaso y el pan" (a las 22, en "La Sodería").
El guante o la varilla, además del clásico retablo, son los soportes clásicos de las obras con títeres. También se usan objetos y marionetas sobre la mesa u otros soportes.
El mundo mágico y tradicional de los títeres se está modificando. A las técnicas más antiguas se han incorporado otras, en las que también se involucra el propio titiritero, pero no ya como el director de orquesta, sino como actor. El festival "Ojo al títere" ofrecerá un amplio abanico de las diferentes tendencias que hoy se presentan entre los titiriteros en el país.
Yesika Migliori, de los grupos "La Sodería" y "El Ariete" -y una de las organizadoras del encuentro- le contó a LA GACETA que se pretende exhibir las investigaciones que se llevan adelante en el género, "que tienden a hacer menos previsible el desarrollo de la obra". Indicó que las obras que se verán serán con marionetas, con guante y con varilla. Pero además, habrá shows de mesa, en los que se podrá ver al titiritero y a sus manos (una técnica que cada día tiene más adeptos).
En cajitas
Otro de los atractivos estará en las llamadas "cajitas", con obras breves (no más de dos minutos) y un público individual: cada espectador debe acercarse a una caja negra en la que se desarrolla la obra y allí apreciará los minúsculos muñecos.
"Hay un lenguaje para niños y otro para adultos. No se puede decir las cosas de la misma manera. Pero, una obra enfocada para los chicos puede ser disfrutada tranquilamente por adultos", dijo Adriana del grupo porteño "Agarrate Catalina".
"El poder expresivo del títere convencional es asombroso: muchas veces es apenas una mano desnuda y una bocha en el dedo, pero ante los espectadores se convierte en un personaje", confesó Teresa Montaldo, una de las pioneras de esta disciplina en Tucumán. La artista, a lo largo de su carrera, participó de diversos festivales en Cuba y España. "Esos encuentros son muy positivos, porque allí se ve lo que se hace en Europa y lo que se puede adaptar para nuestra cultura", agregó.
Montaldo rescató la necesidad de que los titiriteros locales puedan aunar esfuerzos. "Es muy importante que nos conozcamos entre todos los titiriteros y veamos que estamos haciendo", aseguró Montaldo, que hoy expondrá cerca de 60 afiches de todo el mundo, y marionetas de Praga y España en la sede de la Casa de la Cultura Lola Mora.
"Sería importante que las escuelas lleven a los chicos a ver las obras que se exponen en el festival y en mi muestra. Porque cada pieza enseña algo", apuntó.
Por su parte, Yesika Migliori contó que los titiriteros en Tucumán se forman principalmente en talleres y en los viajes. "Cuando hay encuentros y festivales uno aprende mucho", añadió. Dijo que las funciones son muy requeridas en los cumpleaños y fiestas infantiles, por los que se cobran entre $ 100 y $ 150 el show.
Por su parte, la titiritera tucumana Andrea García, del grupo "El Coyuyo", señaló que, para desempeñarse bien en el mundo de los títeres, hay que ser actor. "Creo que todos los titiriteros tienen que ser actores y viceversa. Pero, en Tucumán, falta mucho para que esta situación sea una realidad. La Escuela de Teatro y la Escuela de Títeres se necesitan pero todavía no lo saben", agregó.







