29 Abril 2004 Seguir en 
Su pasión por la danza aún mantiene vivo el recuerdo de los años de oro del Ballet Estable. Mercedes de Chazal, actual directora del grupo, manifestó su orgullo de integrar este cuerpo artístico, que hoy cumple 45 años de vida. La celebración se realizará con un acto en el teatro San Martín, esta noche a partir de las 21.
La ceremonia recordatoria comenzará con el descubrimiento de una placa en la entrada del teatro. Luego, se inaugurará una muestra fotográfica y, en la sala mayor, se leerá una reseña de la historia del ballet. Además, los integrantes de este cuerpo bailarán piezas de tango. El cierre se hará con todos los cuerpos estables en escena (el Ballet, la Orquesta, y el Coro Estable de la Provincia), quienes representarán el brindis de "La Traviata".
Comienzos y memorias
La primera función del Ballet Estable de la Provincia se realizó en 1959 con las obras "La Bella durmiente del bosque" y "El lago de los Cisnes", a cargo de Hilda Ganem.
A partir de 1969, el ballet fue dirigido por destacados profesionales, como Nora Irinova, Jorge Tomín, Beatriz Vanasco, Rada Eichembauns, Alfredo Caruso, Lía Labaronne y Oscar Araiz.
En un principio el grupo estuvo ligado a la Escuela de Danza, con la que interpretaron numerosas obras. Luego en 1967, a pedido de uno de los representantes del Consejo de Cultura, Guido Torres, el Ballet se separó de la escuela adquiriendo carácter profesional. En este período, calificado por muchos bailarines como el más brillante que vivió el Ballet, la agrupación estuvo dirigida por Esther Gnavi.
Los años del Ballet pasaron entre exitosas puestas, viajes y conmemoraciones nacionales. En los 90, diferentes coreógrafos se ocuparon de subir a escena obras como "Bolero", "Cielo e infierno", "Tangos", "Giselle" y "Cascanueces", entre muchas otras.
"Cuando tenía 18 años integré la agrupación para representar un papel en ?Giselle?", relató De Chazal. "Y desde ese entonces mi responsabilidad fue estar siempre lista. Mi conducta era sólo trabajo, trabajo y más trabajo", agregó la directora.
De Chazal comentó que se formó como bailarina de la mano de grandes profesionales. "Los mejores artistas argentinos fueron mi escuela. En el Ballet viajé, interpreté clásicos de repertorio y tuve varios reconocimientos", apuntó, Y agregó: "¿qué más puedo pedir?".
La ceremonia recordatoria comenzará con el descubrimiento de una placa en la entrada del teatro. Luego, se inaugurará una muestra fotográfica y, en la sala mayor, se leerá una reseña de la historia del ballet. Además, los integrantes de este cuerpo bailarán piezas de tango. El cierre se hará con todos los cuerpos estables en escena (el Ballet, la Orquesta, y el Coro Estable de la Provincia), quienes representarán el brindis de "La Traviata".
Comienzos y memorias
La primera función del Ballet Estable de la Provincia se realizó en 1959 con las obras "La Bella durmiente del bosque" y "El lago de los Cisnes", a cargo de Hilda Ganem.
A partir de 1969, el ballet fue dirigido por destacados profesionales, como Nora Irinova, Jorge Tomín, Beatriz Vanasco, Rada Eichembauns, Alfredo Caruso, Lía Labaronne y Oscar Araiz.
En un principio el grupo estuvo ligado a la Escuela de Danza, con la que interpretaron numerosas obras. Luego en 1967, a pedido de uno de los representantes del Consejo de Cultura, Guido Torres, el Ballet se separó de la escuela adquiriendo carácter profesional. En este período, calificado por muchos bailarines como el más brillante que vivió el Ballet, la agrupación estuvo dirigida por Esther Gnavi.
Los años del Ballet pasaron entre exitosas puestas, viajes y conmemoraciones nacionales. En los 90, diferentes coreógrafos se ocuparon de subir a escena obras como "Bolero", "Cielo e infierno", "Tangos", "Giselle" y "Cascanueces", entre muchas otras.
"Cuando tenía 18 años integré la agrupación para representar un papel en ?Giselle?", relató De Chazal. "Y desde ese entonces mi responsabilidad fue estar siempre lista. Mi conducta era sólo trabajo, trabajo y más trabajo", agregó la directora.
De Chazal comentó que se formó como bailarina de la mano de grandes profesionales. "Los mejores artistas argentinos fueron mi escuela. En el Ballet viajé, interpreté clásicos de repertorio y tuve varios reconocimientos", apuntó, Y agregó: "¿qué más puedo pedir?".







