“Esto es más que una operación mediática”, sostuvo Ángel Ale

“El Mono” aseguró que tiene una enemistad con Cortalezzi y que este intentó quitarle la concesión de los locales de juegos de azar

04 Ago 2017

“Este señor de la UIF (Unidad de Información Financiera) es un ignorante y no tiene el más mínimo conocimiento de lo que es el juego de azar en Tucumán y su reglamentación”, espetó Ángel “El Mono” Ale. Lo hizo ante LA GACETA cuando se le consultó por una nota enviada por la UIF al gobernador Juan Manzur donde le comunica sus sospechas de un posible vínculo entre el “Clan Ale” y el interventor de la Caja Popular de Ahorros (CPA), Armando Cortalezzi, con fines de lavado de activos y trata de personas, entre otros delitos.

La UIF sostiene que los locales de la firma Point Limit S.R.L., que pertenecen a Ale y funcionan con autorización de Cortalezzi, son utilizados para cometer diversos delitos.

En ese sentido, Ale aclaró: “tengo adjudicados 84 cupos desde que se reglamentó la ley de juegos de azar de la CPA, en 1991. Lo que pasa es que el señor de la UIF es un ignorante y no tiene el más mínimo conocimiento de lo que es el juego de azar en Tucumán y su reglamentación”.

Uno de sus abogados, Cergio Morfil, agregó que Ale “no es un advenedizo que está levantando quiniela clandestina; él está autorizado por la CPA. Viene siendo concesionario desde 1991. La UIF hace esto por el efecto mediático que tiene”.

Para continuar con su defensa, “El Mono” aseguró que no tiene “la más mínima amistad” con Cortalezzi. “Hace como 15 años, un hermano mío, que no es Rubén Ale, peleó con un amigo de Cortalezzi en la esquina de Mendoza y Laprida. Y el señor Cortalezzi, en lugar de meterse en el medio para separarlos, lo agarró a mi hermano de atrás, lo que considero que fue con mala intención. Entonces fui a buscarlo y tuvimos un problema”, relató.

Otro de sus abogados, Víctor Taleb, remarcó: “durante la gestión de Cortalezzi se intentó revocarle la concesión al señor Ale basado en que teníamos un atraso de dos meses en el canon porque el doctor (Fernando) Poviña (juez federal) no nos liberaba el dinero para hacer esos pagos porque teníamos secuestrado todo el dinero. Es decir que lejos de tener una amistad con el señor Ale, el señor Cortalezzi intentó quitarle la concesión, cosa que los señores de la UIF, como usualmente ocurre, desconocen, por mamarrachos”.

Las armas

Por otro lado, Ale hizo alusión al arsenal que le secuestraron y que esta semana se volvió a exhibir en medio de la sala de juicio del Tribunal Oral Federal. “Esto es más que una operación mediática; estos señores de la UIF vienen y exhiben las armas mías, que están cada una con sus tarjetas, pero sí quiero que expliquen unas fotos que hay en Facebook donde se los ve a los dos con escopetas”, lanzó en referencia a Martín Olari Ugrotte y Gabriel Merola, abogados de la UIF.

“Olari Ugrotte dice que para llevar un arma hay que tener portación: mentira. En la caza, con el solo hecho de ser legítimo usuario de arma de guerra y tener la tenencia del arma, se puede inclusive transportarla. La mayoría de mis armas son de caza, como así también tengo un montón de cañas y redes de pesca. En cambio él, con un desconocimiento total, dice que únicamente se puede transportar un arma para ir a un polígono de tiro. Ahora les pregunto: ¿ellos tienen tenencia, portación, permiso para caza? ¿En esa foto iban a un polígono o estaban en un campo? Acá hay mucha injusticia. El señor Olari Ugrotte está en plena campaña política y viene a hacer política con uno”, protestó el imputado.

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