Recomendaciones del INTA Famaillá para atenuar los daños por las heladas en caña

Fernández de Ullivarri explicó cómo impactan las bajas temperaturas en la calidad de la materia prima y su rendimiento fabril.

29 Jul 2017
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IMPACTO EN CONTRA. Las fuertes heladas de registradas en Tucumán causaron daños en los cañaverales.

Ante las fuertes heladas que afectaron los cañaverales durante la semana pasada, técnicos del Grupo Caña de Azúcar del INTA Famaillá brindaron una serie de recomendaciones para que los productores cañeros optimicen las labores posteriores en el cultivo.

Si bien las últimas tres campañas se presentaron sin heladas o con heladas de poca magnitud, el fenómeno ocurrido este año es lo habitual. Pero mediante un adecuado manejo en la cosecha y la elección de las “cañas semillas” a utilizar en las renovaciones, se pueden atenuar sus efectos.

El ingeniero agrónomo Enrique Fernández de Ullivarri explicó que “las heladas de este año afectaron los ‘brotes guía’ de las cañas en toda la provincia, generando un corte en la madurez. En cuanto al rendimiento fabril, si bien no hay un deterioro o inversión de los jugos en forma inmediata, éste se produce de manera lenta en la medida que se mantienen las bajas temperaturas. Por el contrario, es abrupto y exponencial si las temperaturas se incrementan considerablemente, afectando las cañas que serán cosechadas al final de la zafra, en octubre y noviembre”.

Ante este escenario, en materia de cosecha, el INTA recomienda:

• Cosechar primero las zonas que registraron las heladas más severas.

• Ajustar el despunte de acuerdo a la altura de afectación de las heladas, de acuerdo a la zona y variedad.

• Dar prioridad a los cañaverales más bajos y poco densos, ya que son los más expuestos a las heladas.

• Comenzar por las variedades más sensibles a las heladas y que hayan acumulado menor cantidad de sacarosa. La variedad LCP 85-384 es una de las que mejor tolera las bajas temperaturas, no así Tuc 77-42.

• En el sistema manual y semi-mecanizado, cosechar sólo la caña asignada para molienda, evitando el mayor deterioro por estacionamiento, porque la caña en pie se deteriora menos que la cortada.

• Dar preferencia a la “caña planta”, porque es la que menos cantidad de azúcar acumuló y, por lo tanto, tendrá un deterioro más acelerado que la “caña soca”.

• Concluir la cosecha de todo el cañaveral de la provincia, sin dejar caña en pie como en los años sin heladas, porque el “brote guía” se encuentra afectado.

• Finalizar la cosecha en el menor tiempo posible, para evitar la inversión de los azúcares reductores, que se incrementarán con el paso del tiempo.

Los cañaverales

Con respecto a plantación, ante la necesidad de mantener renovada la edad del cañaveral (se sugiere el 20% anual de la superficie) es fundamental disponer de buena calidad de semilla.

“Nos referimos no sólo a la sanidad, es decir, ‘cañas semillas’ saneadas mediante la técnica de termoterapia para el control del ‘raquitismo de las socas’, sino también a contar con yemas viables”, indicó Fernández de Ullivarri.

El técnico aclaró que el hecho de que el “brote guía” se haya helado no significa que no se disponga de “caña semilla”. “Esto dependerá del deterioro que tengan las yemas laterales ubicadas a lo largo de los tallos. Si luego de unos días con buenas temperaturas, éstas empiezan a hincharse es un signo de vitalidad. Significa que no murieron. Cuando se muere el brote guía se activan las yemas laterales y pueden sobrevivir en las plantaciones. Es muy importante la turgencia y no siempre el color amarronado de las yemas es signo de muerte”, dijo.

Si el productor desea un diagnóstico rápido, el INTA Famaillá dispone de un servicio para determinar en 48-72 horas la viabilidad de las yemas a utilizar mediante un germinador.

Si el promedio en Tucumán indica que cada tres años hay dos con heladas, la pregunta es: ¿cómo hacen los productores para mantener el porcentaje de renovación del 20% anual?. Y las respuestas del ingeniero son varias:

• Plantan temprano, anticipándose a las heladas.

• Tapan anticipadamente la “caña semilla” que utilizarán luego de las heladas.

• Toman semilla de la zona protegida, cosa poco habitual por el alto costo que significa no sólo la compra sino el transporte de la semilla.

• Evalúan la “caña semilla” porque no siempre está afectada por las heladas como se cree.

Mayor información: ingeniero Enrique Fernández de Ullivarri, Grupo Caña de Azúcar INTA EEA Famaillá [email protected]

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