Si te sobra plata, la mejor inversión es comprar tiempo

Un nuevo estudio relaciona el dinero con la felicidad y concluye que sí, que el dinero es capaz de comprar la felicidad, siempre y cuando sirva para “comprar tiempo”.

26 Jul 2017
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TIEMPO LIBRE. Tener tiempo para hacer las cosas que a uno le gustan es el nuevo gran lujo de la vida moderna. FOTO TOMADA DE EHOW

Si el dinero es o no capaz de comprar la felicidad ha sido un tema de estudio frecuente para las ciencias sociales, la psicología y para la economía. Las conclusiones siempre son diversas y dispares y el debate está bien lejos de cerrarse porque, por un lado, hay trabajos como el de la Oficina Nacional de Estadísticas del Reino Unido, que a principios del año pasado concluyó que la felicidad y el bienestar aumentaron con la riqueza de ese país; mientras que otros estudios sostienen que las personas que priorizan el tiempo libre por sobre el dinero tienden a ser más felices.

Un nuevo estudio que tuvo como sede una universidad canadiense es un punto medio en esos extremos: el trabajo, en base a encuestas y experimentos sociales, concluye que el dinero sí es capaz de comprar la felicidad y el bienestar, en tanto y en cuento sirva para “comprar tiempo”; es decir, pagar a otros para que hagan las cosas que detestamos hacer.

No se trata de ser holgazanes por odiar hacer las tareas domésticas, cortar el césped o lavar el auto.

Se trata de que esas actividades ocupan el tiempo, siempre escaso, y nos dejan con menos margen de hacer las cosas que verdaderamente nos gustan, reflexiona el trabajo. De esta forma, aquellas personas que son capaces de delegar esas tareas que no les gusta hacer, tienden a incrementar su bienestar.

Comprar tiempo

En un experimento, los individuos que participaron reportaron una mayor felicidad si usaban U$S 40 (alrededor de $700) para “comprar” tiempo -principalmente pagar a otros para hacer ciertas tareas- que si compraban bienes materiales.

Los psicólogos que trabajaron en el estudio explicaron que el estrés por falta de tiempo disminuye la calidad de vida de las personas y contribuye a la ansiedad y al insomnio. Y advirtieron que incluso las personas más adineradas eran reacias a pagar por trabajos que a ellos les disgusta hacer. Es decir que la capacidad para delegar tareas no siempre se trata de una cuestión de poder adquisitivo.

“En una serie de encuestas encontramos que las personas que gastan dinero en comprar tiempo para ellas mismas son más felices; es así que tienen más satisfacción respecto de su vida”, explicó Elizabeth Dunn, docente de la Universidad de Columbia Británica, Canadá, según un artículo publicado en la BBC.

Satisfacción de vida

El incremento en el nivel de ingresos del que gozaron en los últimos tiempos algunos países acarreó un nuevo fenómeno: de Alemania a Estados Unidos, las personas reportan una permanente escasez de tiempo, por lo que se sienten estresadas por las demandas.

En este nuevo trabajo, para evaluar si “comprar tiempo” realmente aumenta la felicidad, el equipo primero realizó encuestas a más de 6.000 adultos en Estados Unidos, Canadá, Dinamarca y Holanda. Incluso 800 millonarios fueron consultados acerca de cuánto dinero suelen gastar en comprar tiempo.

• De los sondeos surgió que poco más de un tercio de los encuestados gastó dinero mensualmente para comprar tiempo. Y, precisamente, fueron ellos los que reportaron un mayor nivel de satisfacción con su vida.

Los investigadores luego realizaron un experimento de dos semanas con 60 trabajadores adultos de Vancouver, Canadá.

• En la primera semana, se les pidió a los participantes que gastaran U$S 40 para comprar tiempo. Lo invirtieron en cosas como comprar almuerzos y que se los llevaran a sus trabajos, le pagaron a chicos del barrio para que les hicieran mandados, o costearon servicios de limpieza.

• En la siguiente semana, les pidieron que comprasen bienes materiales. Adquirieron vino, ropa y libros.

Doble turno

La investigación, publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), halló que invertir el dinero en comprar tiempo aumentaba la felicidad de quienes participaron en el experimento y en la encuesta, reduciendo el sentimiento de estrés. “El dinero puede, en efecto, comprar tiempo. Y lo hace con mucha efectvidad”, dijo Dunn, que trabajó con colegas de la Escuela de Negocios de Harvard y de la Universidad de Maastricht.

La psicóloga y docente buscó dejar un mensaje dirigido a todas las personas del mundo: “mi mensaje para que se lleven a casa es que piensen: ¿hay cosas que odiás hacer, que te llenan de malos sentimientos, y que podrías pagar a alguien para que las haga?”

Los psicólogos dijeron que este estudio puede ayudar a aquellas personas que se sienten obligadas a hacer un “segundo turno” con las tareas del hogar cuando llegan a casa después del trabajo.

“Ahora pienso, en efecto, que quizás nuestro trabajo rentado nos provee de una vía de escape a ese odioso ‘segundo turno’ que hacemos en el hogar”, sostuvo la especialista.

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