En el inicio de la pretemporada, Atlético tuvo un par de caras nuevas

1

BAJO EL SOL SALTEÑO. Núñez disputa la pelota con Romat, durante el entrenamiento de ayer en Salta. Al fondo, observa la jugada Francisco Grahl, que volvió de su préstamo en Almagro y quiere quedarse. LA GACETA SALTA / FOTO DE MARCELO MILLER

Grahl y Cóccaro se sumaron al plantel "Decano" en Salta.

25 Jul 2017

SALTA.- Casi una semana después de la llegada de Yonathan Cabral, la afluencia de refuerzos se detuvo. Hasta él habían sido seis tras un lento inicio en el mercado de pases y luego de su primer día de pretemporada en Salta, el número no se modificó. Lo extraño es que hubo dos caras nuevas en el Hotel de la Liga, para la práctica vespertina, pero nada asegura que jueguen para el equipo en la próxima temporada.

Se trata de Francisco Grahl y el uruguayo Matías Cóccaro que, en diferentes circunstancias, se sumaron a los trabajos en la vecina provincia y aunque les sea difícil, intentarán quedarse en el club.

Cóccaro es un delantero de 19 años que viene de jugar en Cagliari de Italia, señalado como una buena promesa. Allí llegó proveniente de Lavalleja FC, un equipo regional, también de Uruguay. El jugador participó del seleccionado Sub 20 de ese país y estuvo a prueba en Peñarol.

Cóccaro se desempeña como centro delantero y estará a prueba durante la semana en Salta. Su continuidad en el equipo dependerá del gusto y la aprobación de Ricardo Zielinski y el resto de su cuerpo técnico.

Ayer llegó por sus propios medios a Salta, incluso antes que la delegación y en el entrenamiento de la tarde comenzó a mostrar sus habilidades. El uruguayo arriba en un momento en el que Atlético busca delanteros como agua en el desierto. Las partidas de Cristian Menéndez, Leandro González y Fernando Zampedri dejaron un vacío que Cóccaro quiere llenar.

Otro nueve de área que suena, aunque mucho más experimentado, es el paraguayo Roberto Ovelar, actualmente en Junior de Barranquilla. “Está encaminado”, aseguró Enrique Salvatierra, vicepresidente “decano”.



No es la primera vez que Ovelar tiene un acercamiento con el “Decano”. A mediados de 2009, cuando Atlético se armaba para disputar el torneo Apertura de Primera, llegó hasta la pretemporada en Salta. Sin embargo, cuando le admitió a Héctor Rivoira, que no jugaba hace seis meses, la operación se frustró. Esta vez, podría terminar de manera distinta.

Volvió esperanzado

El caso de Grahl es distinto al de Cóccaro. El jugador pertenece a Atlético aunque estuvo jugando en la B Nacional para Almagro. Una vez finalizado su vínculo tuvo que retornar al “Decano”. “Tengo muchas ganas de quedarme pero no depende de mi”, aseguró el volante que jugó 39 partidos para el “Tricolor” y marcó tres goles.

“Para mi fue una experiencia muy positiva pero esto (su continuidad) se va a decidir esta semana cuando me vea el cuerpo técnico”, agregó.

El “Ruso” también lo vio en el ensayo de ayer pero se tomará su tiempo para decidir. Tampoco será fácil para él ya que Atlético tiene volantes creativos: Rodrigo Aliendro, David Barbona, Emanuel Molina, Gervasio Núñez y Tomás Cuello. Su capacidad para jugar como volante central podría ayudarlo.

Comentarios