Baños más cálidos: la tendencia en colores que reemplaza al blanco tradicional

En el diseño de interiores actual, los tonos tierra como el beige, el ocre, el marrón y la terracota ganan cada vez más protagonismo y desplazan al blanco como color hegemónico.

Baños más cálidos: la tendencia en colores que reemplaza al blanco tradicional
Hace 2 Hs

Durante años, el baño estuvo asociado casi de manera exclusiva al color blanco. La idea de limpieza, higiene y orden convirtió a las superficies claras en una elección dominante que atravesó estilos, épocas y tipos de vivienda. Sin embargo, esa estética tradicional comienza a perder fuerza frente a una nueva tendencia que apuesta por colores más cálidos y vinculados a la naturaleza.

En el diseño de interiores actual, los tonos tierra como el beige, el ocre, el marrón y la terracota ganan cada vez más protagonismo y desplazan al blanco como color hegemónico. Este cambio está impulsado por corrientes que priorizan la experiencia sensorial y el bienestar, y que buscan transformar al baño en un espacio de calma y relajación, más allá de su función práctica.

La elección de paletas inspiradas en la arena, la piedra, el barro o la madera responde a una concepción más amplia del confort en el hogar. Lejos de tratarse de una moda pasajera, la incorporación de colores cálidos y de baja saturación apunta a crear ambientes serenos, armoniosos y visualmente equilibrados, sin perder elegancia ni versatilidad.

La tendencia que reemplaza al blanco en los baños

Los tonos tierra se consolidan como la principal alternativa al blanco. Terracota, beige, ocre y marrón evocan materiales presentes en la naturaleza y aportan una atmósfera más acogedora dentro del baño. Esta paleta se inscribe dentro del diseño biofílico, una corriente que promueve la integración de elementos naturales en los espacios interiores.

Además de su impacto estético, esta tendencia busca favorecer la relajación y reducir el estrés, una función cada vez más valorada en el baño, que pasa a concebirse como un ámbito asociado al descanso y al bienestar cotidiano.

Otra de las ventajas de los tonos tierra es su gran capacidad de adaptación. Funcionan tanto en estilos minimalistas como rústicos o contemporáneos, y pueden incorporarse de manera gradual mediante azulejos, textiles, accesorios o revestimientos como la piedra sinterizada. Incluso en baños pequeños, estos colores aportan intimidad y una sensación de mayor calidez.

Su bajo nivel de saturación y su elegancia atemporal evitan el desgaste visual con el paso del tiempo, dando como resultado espacios equilibrados y agradables, coherentes con una forma más consciente de habitar el hogar.

Más allá de las decisiones estéticas, la higiene continúa siendo un eje central en este ambiente. La limpieza profunda semanal del baño es clave para evitar la proliferación de bacterias, virus y moho. La falta de mantenimiento puede derivar en infecciones gastrointestinales, problemas cutáneos, infecciones urinarias y afecciones respiratorias vinculadas a la humedad, lo que refuerza la idea de que diseño y salud deben convivir como pilares inseparables en uno de los espacios más importantes de la casa.

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