26 Abril 2004 Seguir en 
NUEVA YORK.- Si bien el color rosa de la Barbie sigue imperando en el mercado estadounidense, donde llegó a dominar el 90% de las ventas de lo que se llama "muñecas de moda", el tiempo no pasa en vano. De los 13 últimos trimestres, los resultados de 12 de ellos han sido a la baja para Mattel, el hogar de esta "muñeca de muñecas". Y en concreto, la caída de sus ventas en el último año ha sido de un 15% en el mercado nacional y de un 6% en el internacional.
De poco sirvió su intento de ganar publicidad, cual estrella de Hollywood, anunciando justo antes de San Valentín el final de su noviazgo con el eterno y paciente Ken, que la pretendía desde 1961. Un nuevo novio, Blaine, surfero y australiano -además de rubio y bien bronceado-, intentará llenar a partir de junio el vacío dejado en su corazón y en sus ventas.
Además, Barbie cambiará su estilo de vida, y aumentará su armario, su joyería y hasta su interés en la tecnología: a partir de ahora tendrá teléfonos móviles miniatura que permitirán intercambiar mensajes a sus amigas de carne y hueso. Todo con tal de ponerse al día y responderles a aquellos que piensan que su dominio fue cosa del pasado.
Entre ellos está Isaac Larian, presidente de la compañía MGA, cuna de las Bratz.
"Las Bratz dominan y Barbie es historia", afirma beligerante Larian, que apoya su bravuconada en los resultados económicos. Desde su debut en el 2001, las Bratz han ido ganando terreno hasta controlar ahora un 30% de las ventas de muñecas, reduciendo el imperio Barbie al 70% del mercado en Estados Unidos.
Competencia
Con nombres como Jade y Yasmin entre sus muñecas y una buena capa de maquillaje púrpura y violeta en sus rostros, las Bratz se han ganado a su público con sus botas de plataforma, su estilo hip-hop y un vestuario impactante.
"No somos una moda", advierte Larian. "Es el estilo de vida de las niñas de 7 a 14 años", resume, mientras exhibe dos premios de la Asociación de la Industria.
A este mercado también ha decidido apuntarse Hasbro, hasta ahora conocido entre los chicos por su soldados GI Joe, con las pequeñas "Secret Central", un total de 20 estudiantes de instituto de 8 centímetros.
Sin embargo, a pesar de esta competencia, Barbie, la muñeca que Ruth Handler bautizó en honor a su hija, aún parece tener vida por delante. (Especial)
De poco sirvió su intento de ganar publicidad, cual estrella de Hollywood, anunciando justo antes de San Valentín el final de su noviazgo con el eterno y paciente Ken, que la pretendía desde 1961. Un nuevo novio, Blaine, surfero y australiano -además de rubio y bien bronceado-, intentará llenar a partir de junio el vacío dejado en su corazón y en sus ventas.
Además, Barbie cambiará su estilo de vida, y aumentará su armario, su joyería y hasta su interés en la tecnología: a partir de ahora tendrá teléfonos móviles miniatura que permitirán intercambiar mensajes a sus amigas de carne y hueso. Todo con tal de ponerse al día y responderles a aquellos que piensan que su dominio fue cosa del pasado.
Entre ellos está Isaac Larian, presidente de la compañía MGA, cuna de las Bratz.
"Las Bratz dominan y Barbie es historia", afirma beligerante Larian, que apoya su bravuconada en los resultados económicos. Desde su debut en el 2001, las Bratz han ido ganando terreno hasta controlar ahora un 30% de las ventas de muñecas, reduciendo el imperio Barbie al 70% del mercado en Estados Unidos.
Competencia
Con nombres como Jade y Yasmin entre sus muñecas y una buena capa de maquillaje púrpura y violeta en sus rostros, las Bratz se han ganado a su público con sus botas de plataforma, su estilo hip-hop y un vestuario impactante.
"No somos una moda", advierte Larian. "Es el estilo de vida de las niñas de 7 a 14 años", resume, mientras exhibe dos premios de la Asociación de la Industria.
A este mercado también ha decidido apuntarse Hasbro, hasta ahora conocido entre los chicos por su soldados GI Joe, con las pequeñas "Secret Central", un total de 20 estudiantes de instituto de 8 centímetros.
Sin embargo, a pesar de esta competencia, Barbie, la muñeca que Ruth Handler bautizó en honor a su hija, aún parece tener vida por delante. (Especial)







