El profesor ya no debe enseñar, sino guiar y facilitar el conocimiento

Por Redacción LA GACETA 06 Abril 2017

El alumno cumple un rol activo en el aprendizaje. Ya no se sienta a escuchar y a copiar, sino que participa en el proceso junto con el profesor. El docente ya no dicta clase, sino que es un guía y un facilitador del conocimiento. Una clase no empieza con un tema sacado de la galera, sino con conocimientos previos que trae el alumno, de su historia, su contexto, o sus intereses. Es así como alumno y docente construyen un conocimiento, que no está acabado, en un proceso donde ambos aprenden.

Palabras más, palabras menos, esto es lo que entiende por educación David Ponce, alumno de 4° año de la carrera de Ciencias de la Educación, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT. David tiene 21 años y complementa sus clases con la participación en distintos proyectos comunitarios.

Sostiene que se habla mucho de “calidad educativa” pero que habría que empezar por definir qué es calidad educativa y para qué se forma un alumno. Los operativos de medición, como el Aprender, sirven para tener una idea estandarizada de los saberes, pero dejan de lado los regionalismos, advierte. “Si se sigue desprestigiando la educación, con paros por ejemplo, lo único que se logrará es que los chicos migren hacia los colegios privados, produciendo una mercantilización de la educación”, afirma el estudiante.

David critica el cierre de varios programas nacionales que estaban destinados a la inclusión de los jóvenes en el sistema educativo. David dice que si de él dependiera daría continuidad a todos estos proyectos y que, incluso, los fortalecería. Además les daría una articulación con los otros niveles y haría proyectos de extensión con la comunidad, como los que tiene la universidad para que haya más comunicación con la sociedad, y esta se involucre en la escuela. “Haría conexiones con las organizaciones barriales para que la escuela tenga una idea de su contexto”, sostiene el joven.

David afirma que el alumno necesita hoy saber para qué le sirve determinado conocimiento y por qué lo tiene que estudiar.

“Un chico encuentra motivación en la escuela si la escuela se adapta a su realidad. Si cuando abre Google el docente lo guía para discriminar las informaciones, porque muchas personas comparten en las redes sociales sin verificar la fuente. Hay que aprovechar el rol de guía y facilitador que tiene el docente y no sólo de simplemente transmitir lo que sabe. Porque el conocimiento es una construcción, no es el resultado de la repetición. La memoria es importante pero siempre que sea reflexiva y que ayude al estudiante a generar un esquema de acción en un proceso de aprendizaje significativo”, afirma.

Las clases dinámicas son las mejores y se diseñan a partir de una serie de elementos como cuadro conceptuales, videos, visitas a algún espacio cultural y sobre todo, mucho diálogo entre docentes y alumnos y entre los estudiantes mismos.

A su vez, Yustina Brandán, de 27 años, afirma que la calidad educativa se sostiene en un docente que está conforme con su realidad laboral y salarial. “Cuando un educador está pensando en las paritarias no puede poner su cabeza en la planificación de su materia”, afirma la joven, estudiante de la carrera de Ciencias de la Educación en la Facultad de Filosofía y Letras.

“Los docentes no somos misioneros que vamos a hacer un favor, somos trabajadores como cualquier otro, que necesitamos cobrar un sueldo digno -sostiene-. Mucha gente cree que porque tenés vocación no tenés derecho a reclamar tus derechos”.


> Conclusiones

 
Partir de conocimientos previos
 
Nunca empezar una clase con un tema del que no se haya hablado antes, primero hay que preguntar qué es lo que saben los alumnos y a partir de ahí construir el conocimiento.
 
Ayudar a buscar información
 
La escuela debe ayudar al alumno a buscar información de calidad en internet, a discriminar las fuentes y a manejarse con las herramientas tecnológicas.
 
Cobrar un sueldo digno
 
El aspecto salarial es muy importante para las nuevas generaciones de maestros. Un sueldo digno es un incentivo para realizar las planificaciones en la escuela.

 Partir de conocimientos previos

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 Nunca empezar una clase con un tema del que no se haya hablado antes, primero hay que preguntar qué es lo que saben los alumnos y a partir de ahí construir el conocimiento. 

Ayudar a buscar información

 La escuela debe ayudar al alumno a buscar información de calidad en internet, a discriminar las fuentes y a manejarse con las herramientas tecnológicas.

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 Cobrar un sueldo digno 

El aspecto salarial es muy importante para las nuevas generaciones de maestros. Un sueldo digno es un incentivo para realizar las planificaciones en la escuela.

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