Un iceberg de casi 6.000 km² está a punto de nacer

La grieta que lo separa de la Antártida está cerca de la base Marambio.

Por Redacción LA GACETA 05 Abril 2017
Los científicos del Instituto Antártico Argentino (IAA) comprobaron que restan unos 20 kilómetros para que una masa de hielo de unos 5.900 km² (30 veces mayor que la ciudad de Buenos Aires) se desprenda de la Antártida. La grieta se encuentra unos 500 kilómetros al sur de la Base Marambio, que posee Argentina en la Antártida. Según informa DyN, en diciembre de 2016 la NASA difundió la imagen de la gigantesca grieta de la Antártida. Los especialistas han sobrevolado durante más de cinco horas la zona para registrar y analizar la evolución de la fractura, indicó un informe del Ministerio de Defensa.

El peligro

Uno de los riesgos radica en que el hielo derretido hará subir el nivel del mar, y había sido advertido en febrero por la glacióloga Daniela Jansen, del Instituto Alfred-Wegener de investigación polar y marina de Bremerhaven (Alemania). Jansen señaló también que el nuevo iceberg podría desplazarse miles de kilómetros y recorrer la península antártica primero hacia el norte y luego rumbo al este.

Es probable que la masa de hielo se derrita antes de llegar a las Georgias del Sur, 1.400 kilómetros al este de la costa argentina. “Cuanto más hielo se funde en el agua, más aumenta el nivel del mar”, indicó Jansen a DPA.

Los científicos constataron que la grieta mide más de 110 km de largo, algo más de 90 metros de ancho y 530 de profundidad. Atribuyen su origen al cambio climático, pero reconocen que aún no hay conclusiones al respecto.

Expertos

Otro peligro, según Jerónimo López-Martínez, profesor de Geodinámica Externa en la Universidad Autónoma de Madrid, que ha realizado misiones en la Antártida desde 1989, puede traer reminiscencias del Titanic. “La rotura aportará al mar hielo, que irá fragmentándose, derivará con las corrientes hasta zonas alejadas y supondrá riesgos para la navegación”; aseguró, según la versión española del Huffingtonpost.

Francisco Navarro, experto en glaciología de la Universidad Politécnica de Madrid, explicó que procesos como este se producen con frecuencia: “es un proceso normal en la Antártida, de tipo natural, que se ha venido produciendo durante millones de años. Si no se desprendieran icebergs, la masa de hielo de la Antártida crecería indefinidamente, por la acumulación de nieve. Evidentemente, la masa perdida en forma de icebergs depende de las condiciones y de los cambios climáticos (sean naturales o antropogénicos). En épocas frías, se liberan menos icebergs y en las cálidas ocurre al contrario”.

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