Obispos del NOA pedirán que se ponga límite al desmonte

Monseñor Melitón Chávez fue designado a cargo del equipo en reemplazo de Urbanc.

DEFINICIONES. Chávez mostró su preocupación por las inundaciones. LA GACETA / FOTO DE HÉCTOR PERALTA.-
DEFINICIONES. Chávez mostró su preocupación por las inundaciones. LA GACETA / FOTO DE HÉCTOR PERALTA.-
Por Redacción LA GACETA 05 Abril 2017
“La cuestión no es que ahora llueva más. Lo que ocurre es que ya no quedan montes nativos. En este estado natural, la tierra absorbe 300 milímetros por hora, pero si se lo desmonta para ganadería (pasturas) ese suelo sólo retendrá 100 milímetros en el mismo tiempo. Ahora si se siembra soja, como ocurre en el NOA, esos campos absorberán apenas 30 milímetros por hora, según los estudios del INTA”. Esta situación fue denunciada en la reunión de delegados del NOA de la Pastoral Social que preside el obispo de Añatuya, José Melitón Chávez. El prelado reemplaza en el cargo a otro tucumano, monseñor Luis Urbanc, obispo de Catamarca.

Durante la reunión de delegados enviados por cada diócesis, se tratan los problemas comunes de cada zona. “Por ejemplo, en las jurisdicciones de Catamarca, La Rioja y Cafayate el gran tema es la megaminería, y el desafío es cómo lograr una práctica más equilibrada, que atienda al bien de las personas y la salud de los pueblos. Se trata de pensar en hoy y hacia el futuro, de manera que la extracción no se haga de forma exagerada por el daño que produce”, explica monseñor Chávez.

“Se habló también de la preocupación que causan el uso de agroquímicos y sobre todo de la tala indiscriminada, sin tener en cuenta la aplicación de las leyes. Las causas de todo esto ya no son invisibles, las vemos en las grandes inundaciones que provocan tanto sufrimiento a nuestros pueblos”, contó el prelado consultado por LA GACETA. La reunión tuvo lugar el sábado a la mañana en la Casa Pastoral del Arzobispado de Tucumán.

Los delegados también plantearon la situación de las poblaciones del Chaco santiagueño y el Chaco salteño. “A causa de la posesión de las tierra expulsan a familias completas que quedan indefensas. Ellos no tienen la fuerza suficiente ni el conocimiento para hacer frente a los reclamos legales, necesitan del acompañamiento de la Iglesia. Cada diócesis se organizará para no dejar sola a toda esta gente”, señaló el obispo.

Según explicó Melitón Chávez, todos los años, más o menos para el mes de abril, se reúnen los delegados que nombra cada diócesis. La sede tiene lugar una vez en cada provincia.

La Pastoral Social está organizada con representantes de 11 diócesis del NOA, que son La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Añatuya, Tucumán, Concepción, Orán, Salta y Jujuy, y las prelatura de Humahuaca y de Cafayate. El Encuentro Regional de Obispos del NOA se lleva a cabo con una temática distinta que se elige cada año. Estos encuentros se realizan en distintas diócesis y la próxima será en Añatuya.

“Estas actividades que aparecen demasiado estructuradas son caminos para que se dé el encuentro. Significan compartir una mirada conjunta de la realidad a fin de ir tomando en comunión con toda la Iglesia algunas opciones pastorales, que nos permitan iluminar estas difíciles realidades con la Palabra de Dios”, expresó.

Las reuniones de delegados de Pastoral Social en general son integradas por laicos nombrados por los obispos para representar a cada diócesis. Ese equipo cuenta con un solo delegado que representará a los obispos del NOA ante la Comisión de Pastoral Social a nivel nacional. Esta es una estructura que ayuda a la comunión y al diálogo entre los laicos de todo el país. También participan en otros encuentros nacionales que ayudan al enriquecimiento de experiencias. A la cabeza se encuentra monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo coadjutor de San Juan de Cuyo, que es presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

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