El cielo volvió a castigar al sur
Las nuevas precipitaciones profundizaron la crisis en las localidades de La Cocha y Graneros, donde ya son miles las personas complicadas por el temporal. Algunas familias quedaron aisladas, mientras que unas 50 personas de El Mistol tuvieron que ser albergadas en la escuela Fausto Burgos. Anuncian más lluvias para la semana que viene.
Las últimas precipitaciones en Catamarca y Tucumán profundizaron los padecimientos de vecinos de los parajes El Palancho, La Esperanza, El Mistol y Taco Rodeo, ubicados a orillas de la ruta 334, que comunica a La Cocha con Taco Ralo. Bomberos y policías recibían el clamor de los vecinos acorralados por el agua, mientras rescatistas libraban en botes y lanchas una dura batalla contra la lluvia y las feroces correntadas para evacuar a cientos de personas que permanecían aisladas al este de La Cocha.
El río San Francisco, el arroyo La Posta y canales que descienden desde la vecina provincia desbordaron durante la madrugada de ayer y transformaron en un mar interminable la ruta y los campos de la zona. “La creciente fue peor que el año pasado. La fuerza del agua que atraviesa la ruta nos impidió encarar el rescate desde La Cocha, por lo que ingresamos por Taco Ralo”, informó el oficial Carlos Díaz, de la Policía Lacustre.
Hasta anoche habían sido evacuadas unas 50 personas de los sectores inundados. Todas permanecían en la escuela Fausto Burgos. “A las 4 de hoy mi padre me llamó desesperado desde El Mistol para avisarme que una creciente impresionante lo tenía rodeado en su casa, junto a otras tres familias que se habían ido a refugiar ahí por estar en un sector alto”, contó José Luis Farías. “Estaba muy angustiado porque el agua le había llevado los animales y cultivos que tenía. Me pidió por favor que lo fuera a traer. Pero ahora no puedo hacer nada”, añadió angustiado. Como José Luis, otro medio centenar de personas llegó hasta el km 10 de la ruta 334 con el objeto de esperar novedades de sus parientes castigados por las crecientes. Desde ese sitio ya no se podía avanzar por la masa líquida que se extendía hasta 15 kilómetros más adelante. “Estoy sin saber nada de mi abuela, Aída Lobo, de El Palancho. Veo la furia del agua y me da miedo. Ojalá que no le haya pasado nada y esté en un lugar seguro. Esta creciente es impresionante”, dijo Raúl Rodríguez.
Helicóptero
A última hora de la tarde el helicóptero de la Provincia logró acercar alimentos y remedios a las familias que están aisladas en El Palancho, El Sacrificio y Puesto Los Pérez. También se logró rescatar a una mujer enferma con un hijo. Las tareas se interrumpieron al empeorarse las condiciones climáticas. “La situación es muy delicada. Por vía terrestre al menos hoy no podemos socorrer a la gente ante la virulencia con que circula el agua. Hay equipos de auxilio, como los bomberos de Bella Vista y la Policía Lacustre, preparados para que se lancen a la mañana a tratar de rescatar a la gente aislada”, comentó Leopoldo Rodríguez, titular del Concejo Deliberante de La Cocha.
Otras comunidades del departamento La Cocha y Graneros que permanecen aisladas desde el lunes pasado son Alto El Puesto, Taco Rodeo, Los Díaz, El Zapallar, Campo Grande e Ichipuca. Los caminos de acceso a estos lugares resultaron totalmente destruidos por el agua. En ambos departamentos la cifra de evacuados que permanecen en escuelas suman 160.
Escaba
Ayer los pobladores de Graneros y La Madrid recuperaron la tranquilidad luego de la jornada de zozobra que vivieron el jueves ante el incremento preocupante del nivel del dique Escaba. Temían el desborde del río Marapa, que ya se desmadró en esos lugares. El comisionado comunal de Escaba, José Aguilar, les acercó la novedad de que el volumen de agua de la represa comenzó a ceder y tendía a normalizarse. “No hay ningún peligro de desborde del dique ni de una mayor erogación hacia el Marapa”, sostuvo el funcionario.








