Invitaron a los transeúntes a usar una silla de ruedas o un bastón para ciegos

Amigos de la Inclusión propuso ponerse en el lugar del otro y vencer los prejuicios a lo diferente.

STAND. Los chicos del centro de día Casa Grande muestran los carteles que expresan sus sueños y proyectos.
STAND. Los chicos del centro de día Casa Grande muestran los carteles que expresan sus sueños y proyectos.
Por Redacción LA GACETA 31 Marzo 2017
Los chicos del centro de día Casa Grande llevaron la campaña Amigos de la Inclusión a la plaza Independencia. Ayer, bajo el lema “La libertad sin igualdad de oportunidades no es libertad”, instalaron un stand frente a la Casa de Gobierno para darle visibilidad a la necesidad de las personas con capacidades diferentes de ser incluidas en la sociedad.

Joaquín Castro, psicólogo de Casa Grande, contó que la campaña surgió el año pasado, a partir de que los chicos del centro le expresaron que no sabían hasta qué punto podía ejercer su libertad. “Me decían: no me siento libre de conseguir un trabajo, de estudiar lo que yo quiera, de ir al cine, de ir a bailar o de moverme porque el transporte público no está adaptado”, relató.

El objetivo de ayer era invitar a los transeúntes a vivir la empatía, es decir, a ponerse en el lugar del otro. “Para eso, hacemos que la gente use una silla y un bastón de ciegos. Así, sienten por un rato lo que es tener una discapacidad”, explicó Castro.

Ángela Alonso y Gabriel Ponce participan de los talleres de Casa Grande y ayer fueron promotores en la campaña. “En el centro aprendemos a hacer artesanías, murga, educación física, cocina, natación y radio”, enumeraron a coro.

“Hacemos esto para que nos acepten como somos, porque hay personas que nos discriminan”, afirmó Alonso.

Ambos observaron una buena respuesta de la gente a la iniciativa. “Se coparon con los juegos de ponerse en el lugar del otro”, resaltó Ponce.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios