11 Marzo 2017 Seguir en 
Rubén Juárez miró hacia el fondo del predio y señaló sin dudar el pequeño edificio, similar a una casa, en el que funcionaba la morgue del ex Hospital Militar. Hacia allí caminó la comitiva, sorteando malezas. Adentro, las paredes renegridas por la humedad; las goteras; las ventanas desvencijadas y cadáveres de alimañas completaban un ambiente lúgubre. “Ahí dejábamos los cuerpos de los guerrilleros, los lavábamos. Los médicos les sacaban fotos. Después, los cargaban en un camión de bomberos o de la Policía y se los llevaban. Lo que pasaba después, no sé”, relató el ex conscripto. Recordó que fue convocado para cumplir con el servicio militar en 1975, durante el Operativo Independencia. Manejaba una ambulancia que llevaba “guerrilleros y soldados heridos y muertos en enfrentamientos” desde Famaillá hasta el lugar, ubicado en Italia y Viamonte de la capital.
Juárez guió por el sitio ayer a los jueces Gabriel Casas y Hugo Cataldi, del Tribunal Oral Federal (TOF), y a las partes de la megacausa “Operativo Independencia”. Se desarrolló una inspección ocular porque hay víctimas del caso que fueron vistas ahí por última vez. En el enorme terreno hay un conjunto de casonas en el que funcionaron las dependencias, que están abandonadas desde 1996, cuando la institución fue desmantelada. En los últimos años el lugar fue cedido y luego quitado por la Nación a la Fundación “María de los Ángeles”.
Juárez identificó las salas en las que los heridos quedaban detenidos y las oficinas. En el recorrido intervinieron también los testigos Roberto Sosa y Guillermo D’Hiriart. Sosa relató que fue herido en septiembre de 1975 en la calle por hombres que iban en un auto y que fue llevado al Hospital. Afirmó que permaneció con los ojos vendados. “La enfermera tenía terror cuando me vistió y me informó que vinieron a buscarme”, dijo. D’Hiriart es hermano de José D’Hiriart, un miembro del ERP que fue herido en un retén policial en La Reducción, en agosto de 1975. Fue internado y habría fallecido allí, de acuerdo con documentación que consta en la causa. Está desaparecido.
Ayer también se inspeccionó la delegación de la Policía Federal. La ex presa política Lilian Reynaga reconoció varios sitios en los que fue torturada e interrogada: salones, calabozos y un baño.
Las audiencias del juicio, que aborda denuncias por delitos de lesa humanidad, continuarán en la sala del TOF el jueves y viernes próximos. Las víctimas suman 271 y los imputados, 19.
Juárez guió por el sitio ayer a los jueces Gabriel Casas y Hugo Cataldi, del Tribunal Oral Federal (TOF), y a las partes de la megacausa “Operativo Independencia”. Se desarrolló una inspección ocular porque hay víctimas del caso que fueron vistas ahí por última vez. En el enorme terreno hay un conjunto de casonas en el que funcionaron las dependencias, que están abandonadas desde 1996, cuando la institución fue desmantelada. En los últimos años el lugar fue cedido y luego quitado por la Nación a la Fundación “María de los Ángeles”.
Juárez identificó las salas en las que los heridos quedaban detenidos y las oficinas. En el recorrido intervinieron también los testigos Roberto Sosa y Guillermo D’Hiriart. Sosa relató que fue herido en septiembre de 1975 en la calle por hombres que iban en un auto y que fue llevado al Hospital. Afirmó que permaneció con los ojos vendados. “La enfermera tenía terror cuando me vistió y me informó que vinieron a buscarme”, dijo. D’Hiriart es hermano de José D’Hiriart, un miembro del ERP que fue herido en un retén policial en La Reducción, en agosto de 1975. Fue internado y habría fallecido allí, de acuerdo con documentación que consta en la causa. Está desaparecido.
Ayer también se inspeccionó la delegación de la Policía Federal. La ex presa política Lilian Reynaga reconoció varios sitios en los que fue torturada e interrogada: salones, calabozos y un baño.
Las audiencias del juicio, que aborda denuncias por delitos de lesa humanidad, continuarán en la sala del TOF el jueves y viernes próximos. Las víctimas suman 271 y los imputados, 19.







