"Hace 22 años que nos debemos un reforma de la Ley de Coparticipación"

APERTURA. Arnoletto, titular de la Facpce, ingresó con la bandera de la entidad al salón del Hotel Sheraton. la gaceta / foto de josé nuno
APERTURA. Arnoletto, titular de la Facpce, ingresó con la bandera de la entidad al salón del Hotel Sheraton. la gaceta / foto de josé nuno
02 Octubre 2016
La reforma tributaria es una asignatura pendiente que debe resolverse de manera urgente para iniciar la senda del crecimiento. Así lo considera el presidente de la Federación Argentina de Consejos Provinciales de Ciencias Económicas (Facpce), José Luis Arnoletto, quien participó en Tucumán del Congreso Nacional de Profesionales en Ciencias Económicas que reunió a más de 2.000 contadores de todo el país.

“Necesitamos recuperar un país federal que hoy no existe. Todo el sistema tributario argentino es absolutamente anárquico”, señaló. Y explicó que, en el siglo XIX, los únicos impuestos de carácter nacional eran los derechos de importación. Todo el resto de la estructura tributaria era cobrada por los gobiernos locales. “A lo largo de 200 años, las provincias fueron cediéndole ciertas potestades tributarias a la Nación, hasta pasar luego a depender de manera discrecional del gobierno central. Nosotros creemos que, si realmente nos llamamos país federal, esta dependencia tendría que modificarse. Hace 22 años que nos debemos una reforma de la ley de coparticipación federal”, argumentó.

Arnoletto dijo además que hoy los fondos son manejados con absoluta discrecionalidad por la Nación. ¿Como? Los gobiernos nacionales (y en esto entran todos, porque todos se han visto tentados de hacerlo) hacen un presupuesto del año siguiente que es mentiroso (mentiroso por lo bajo) y, en consecuencia, todo el dinero que se recibe por encima de lo presupuestado, es manejado discrecionalemente (entiéndase ‘sin control’) por la Nación. Y pueden hacerlo favoreciendo a unas provincias mas que a otras. “Es una forma de ejercer el poder”, contó.

Para poder defenderse de esta dependencia, las provincias tuvieron que inventar impuestos nuevos. “Hoy ocurre, por ejemplo, que un automóvil paga impuestos nacionales (a los Bienes Personales), provinciales (Propiedad Automotor) y municipales. Es decir, un mismo bien paga una maraña de tributos que son costosos y complicados de manejar para los que los deben cobrar”, enfatizó.

En este sentido, Arnoletto señaló que una verdadera reforma tributaria debería simplificar enormemente las potestades tributarias. “En la boleta de la luz, la mitad del valor a pagar son impuestos. Si esos impuestos se reducen, estoy convencido que no habría tantas quejas por el aumento de tarifa”, señaló.

Ganancias debe pagarse

Por su parte, el dirigente señaló que el impuesto a las Ganancias debe pagarse, aunque se debe corregir la escala, para que realmente sea un impuesto progresivo. “Puede parecer injusto que un asalariado pague ganancias, pero la renta personal es efectivamente una categoría de Ganancias. Lo que realmente es injusto es el hecho de que paguen altas tasas de Ganancias gente con salarios relativamente bajos o medios”, señaló.

En este sentido, dijo que el mínimo no imponible debería ubicarse en $ 30.000. “Hoy está en $25.000, pero el que gana $35.000 ya paga el 35% de Ganancias, cuando en realidad debería pagar el 6% como máximo”, aseguró. Y lamentó que los cambios no vayan a llegar en 2017. “Creemos que el Gobierno no tiene toda la libertad como para hacer un cambio profundo en esto. Porque si los cambios se hicieran, el Estado quedaría desfinanciado”, dijo.

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