RICARDO RODRÍGUEZ - Director General Desarrollo Personal y Comunitario UNSTA y especialista en Sustentabilidad Organizacional
Si hay algo que es real y no virtual, es que nos encontramos con un tremendo coctel de variables y dimensiones que han impactado en la realidad de las organizaciones y las ha desconcertado en las plataformas de abordaje de sus desafíos. Este ambiente que hoy debemos surfear se caracteriza por lo que llamamos por su sigla en inglés: VUCA (Volatily - Uncertainty - Complexity - Ambiguity), es decir, un mundo volátil, lleno de incertidumbres, de extrema complejidad. El fenómeno “Uber” ya llegó para todas las organizaciones y para cada uno de nosotros; además, vivimos en una constante tensión entre el nivel de expectativas personales y sociales y el grado de confianza hacia las organizaciones. Esta realidad paradigmática nos lleva a tomar ciertas acciones:
• Es clave que las empresas tomen conciencia que mantener los históricos porcentajes de retorno de inversión ya no van ser los mismos de tiempos antaño y que la manera de “administrar” las organizaciones como han venido hasta ahora llego a su fin. Los planes de negocios son sin valor, sin una Estrategia de Sustentabilidad que las soporte.
• Las Organizaciones deberán iniciar, antes de que les llegue su “Uber”, un profundo procesos transformacional, teniendo claridad desde donde darán respuesta a las realidades que cada una debe sortear: ¿Desde la planificación, la improvisación o la anticipación? Y sobre todo de una insondable introspección hacia dónde y cómo van al futuro deseado.
• Tener la claridad que el éxito de las organizaciones gira en torno a la Cultura Organizacional, la cual define qué “calidad” de personas la componen, qué “estilo de liderazgo” es el que gestiona, qué “procesos y sistemas” son los adecuados y apropiados para dar respuesta a los destinatarios de los servicios requeridos y sobre todo dejar de lado el Tablero de Control o check list de acciones sin sentido y de carácter voluntarista para el álbum de las fotos. Ahora se requiere transitar un camino de medición, identificación y de reporte de los impactos producidos.
• Beneficios y Principios. ¿Utopía o Realidad?; quienes transitan el camino de los atajos en el mismo momento que tomaron la decisión de cruzar el Rubicon, han echado la suerte de la organización a la deriva, sus impactos y consecuencias directas serán sus preocupaciones cotidianas y caminarán por el umbral de la especulación, la pérdida de control y la desesperación del mañana mediato. ¿Es posible compatibilizar Negocios Éticos y Negocios Sustentables? No es un mito, es una realidad que nos permitirá explorar acciones y decisiones de cómo hacer negocios y desde donde llevarlos a la práctica; hay caminos que no tienen vuelta atrás y que asegurarán la sustentabilidad de los negocios y la sostenibilidad de la organización.
•¿Son las empresas conscientes del impacto de sus decisiones y acciones en la calidad de vida de los miembros de la comunidad laboral? ¿Tienen la claridad de la diferencia entre trabajo “full time” y trabajo “full life”? No cabe duda que la realidad nos dice otra cosa, y que las consecuencias de los costos de gestión y de impacto personal y de huella social, es algo que a muchas organizaciones les gusta asumir e incrementar sus costos operativos de los productos y servicios que presta por el solo hecho de “acá las cosas se hacen como yo digo”.
Es tiempo de que las empresas recalculen su GPS, tengan claridad de la nueva topografía a transitar, de la realidad que deben surfear. Es tiempo de ser Empresas Conscientes, de construir valor a través de los valores y de tener conciencia que de nosotros depende; caso contrario, debemos asumir los riesgos de sufrir “el impacto de lo altamente improbable”.







