28 Mayo 2002 Seguir en 
Es un nuevo golpe a los presupuestos de los hogares y de las distintas actividades económicas de la provincia. Las compañías petroleras volvieron a incrementar el valor de la nafta y del gasoil entre un 6% y 10%, según confirmaron los expendedores de combustibles de la provincia.
Los constantes aumentos generaron importantes cambios en el consumo, especialmente en lo que se refiere a buscar hidrocarburos más económicos; en el caso de los más pudientes, estos encuentran refugio en el gas natural comprimido.
Como ocurrió en las últimas oportunidades, Repsol-YPF aprovechó el fin de semana para modificar los valores de los hidrocarburos y después, con el correr de las horas, le siguieron Refinor, Esso, Shell, San Lorenzo y EG3.
"Es una actitud netamente especuladora por parte de la empresa española. Ellos son los formadores de precios en nuestro país y les importa tres pepinos lo que ocurre en la Argentina. Por eso se vive esta situación tan traumática, que genera gran incertidumbre entre los empresarios del sector", explicó un empresario.
Con este nuevo incremento, la suba acumulada en lo que va del año ya superó el 70%. Pero hay un detalle que genera más preocupación aún: a esta alza hay que agregarle el desagio de entre el 10% y el 15% si es que el cliente paga con Bonos de Cancelación de Deuda, es decir que, en algunos casos, el incremento real oscila entre el 80% y el 85%.
Cambio de hábitos
Los propietarios de estaciones de servicio le explicaron a LA GACETA que la reacción de los tucumanos a las constantes subas de los combustibles es simple: bajaron un escalón en lo que se refiere a la calidad.
"El que antes cargaba la especial de cada compañía se pasó a la súper, mientras que los que llenaban el tanque con este tipo de naftas, bajaron a la normal sin importarles en lo más mínimo los efectos que pueden generar en sus vehículos", argumentó Juan Montanaro, presidente de la cámara que nuclea a los empresarios del sector.
El propietario de varios establecimientos confirmó esta tendencia, aunque aclaró que el cambio se hace más evidente según la zona donde esté ubicada la estación de servicio. "No ocurre lo mismo en un surtidor de pleno centro que con uno del interior. Esto está directamente relacionado con la caída del poder adquisitivo de la gente", explicó el empresario.
Montanaro comentó además que por el momento es muy prematuro determinar con cifras exactas esta tendencia. "Es un asunto muy poco claro, porque la gente, además de este cambio de hábitos, está restringiendo el uso del vehículo para no cargar tanto combustible", argumentó.
Sueño inalcanzable
La alternativa del GNC dejó de ser un atractivo para aquellos que buscan la manera de ahorrar dinero en combustible. El valor del equipo más económico asciende a los $1.900 si es que se lo paga de contado. Están suspendidas las financiaciones y algunas tarjetas permiten pagarlo hasta en 6 cuotas, con un recargo del 10%, más los intereses que cobran por el plástico.
Hasta diciembre pasado, el valor del equipo era de $1.100 y se lo podía pagar hasta en 36 partes y la primera cuota a los 90 días de haber realizado la compra. "Al no haber financiación, prácticamente estamos paralizados. Por eso se puede decir que, a pesar del interés, el incremento de transformación al GNC no creció de manera significativa", explicó el propietario de un taller mecánico.
Francisco Nassif, propietario de una empresa del sector, informó que diariamente recibe entre 40 y 50 consultas para transformar los vehículos a GNC. "Claro que cuando conocen los costos de la operación salen espantados y se concretan menos de la mitad de los pedidos", concluyó.
El GNC
Los empresarios que venden equipos de GNC informaron que su actual valor es "mentiroso". Según explicaron, los sistemas que se están vendiendo actualmente forman parte del stock que hay en el mercado del país. "Cuando los importadores comiencen a traer los nuevos equipos, el aumento será mucho más importante. El valor está atado al dólar, por lo que su cotización dependerá del valor de la moneda norteamericana", explicó el empresario Francisco Nassif.
Los constantes aumentos generaron importantes cambios en el consumo, especialmente en lo que se refiere a buscar hidrocarburos más económicos; en el caso de los más pudientes, estos encuentran refugio en el gas natural comprimido.
Como ocurrió en las últimas oportunidades, Repsol-YPF aprovechó el fin de semana para modificar los valores de los hidrocarburos y después, con el correr de las horas, le siguieron Refinor, Esso, Shell, San Lorenzo y EG3.
"Es una actitud netamente especuladora por parte de la empresa española. Ellos son los formadores de precios en nuestro país y les importa tres pepinos lo que ocurre en la Argentina. Por eso se vive esta situación tan traumática, que genera gran incertidumbre entre los empresarios del sector", explicó un empresario.
Con este nuevo incremento, la suba acumulada en lo que va del año ya superó el 70%. Pero hay un detalle que genera más preocupación aún: a esta alza hay que agregarle el desagio de entre el 10% y el 15% si es que el cliente paga con Bonos de Cancelación de Deuda, es decir que, en algunos casos, el incremento real oscila entre el 80% y el 85%.
Cambio de hábitos
Los propietarios de estaciones de servicio le explicaron a LA GACETA que la reacción de los tucumanos a las constantes subas de los combustibles es simple: bajaron un escalón en lo que se refiere a la calidad.
"El que antes cargaba la especial de cada compañía se pasó a la súper, mientras que los que llenaban el tanque con este tipo de naftas, bajaron a la normal sin importarles en lo más mínimo los efectos que pueden generar en sus vehículos", argumentó Juan Montanaro, presidente de la cámara que nuclea a los empresarios del sector.
El propietario de varios establecimientos confirmó esta tendencia, aunque aclaró que el cambio se hace más evidente según la zona donde esté ubicada la estación de servicio. "No ocurre lo mismo en un surtidor de pleno centro que con uno del interior. Esto está directamente relacionado con la caída del poder adquisitivo de la gente", explicó el empresario.
Montanaro comentó además que por el momento es muy prematuro determinar con cifras exactas esta tendencia. "Es un asunto muy poco claro, porque la gente, además de este cambio de hábitos, está restringiendo el uso del vehículo para no cargar tanto combustible", argumentó.
Sueño inalcanzable
La alternativa del GNC dejó de ser un atractivo para aquellos que buscan la manera de ahorrar dinero en combustible. El valor del equipo más económico asciende a los $1.900 si es que se lo paga de contado. Están suspendidas las financiaciones y algunas tarjetas permiten pagarlo hasta en 6 cuotas, con un recargo del 10%, más los intereses que cobran por el plástico.
Hasta diciembre pasado, el valor del equipo era de $1.100 y se lo podía pagar hasta en 36 partes y la primera cuota a los 90 días de haber realizado la compra. "Al no haber financiación, prácticamente estamos paralizados. Por eso se puede decir que, a pesar del interés, el incremento de transformación al GNC no creció de manera significativa", explicó el propietario de un taller mecánico.
Francisco Nassif, propietario de una empresa del sector, informó que diariamente recibe entre 40 y 50 consultas para transformar los vehículos a GNC. "Claro que cuando conocen los costos de la operación salen espantados y se concretan menos de la mitad de los pedidos", concluyó.
El GNC
Los empresarios que venden equipos de GNC informaron que su actual valor es "mentiroso". Según explicaron, los sistemas que se están vendiendo actualmente forman parte del stock que hay en el mercado del país. "Cuando los importadores comiencen a traer los nuevos equipos, el aumento será mucho más importante. El valor está atado al dólar, por lo que su cotización dependerá del valor de la moneda norteamericana", explicó el empresario Francisco Nassif.







