28 Mayo 2002 Seguir en 
CIPOLLETTI, Río Negro.- Mientras la Policía realizaba allanamientos en Cipolletti y efectuaba controles en General Roca en busca del autor del crimen de tres mujeres ocurrido en un laboratorio de esta ciudad, trascendió que los investigadores estarían detrás de un joven de unos 25 años, aunque aún no se habría logrado elaborar su identikit.
La Policía allanó un inquilinato donde considera que podría haberse refugiado el criminal, que el jueves pasado asesinó a tres mujeres e hirió a una cuarta en un laboratorio. Si bien la zona es de clase media, esta vivienda es una especie de tapera donde, según dijo su dueño, "viven varios muchachones". Ayer se desmintió que ya haya sido identificado el "psicópata" -como lo definió la fiscal Alejandra Berenguer- que produjo los crímenes. Esa versión hablaba de que la Policía estaría buscando a un joven de 26 años con una cicatriz cerca del lado derecho de la nariz y que, aparentemente, mantendría una estrecha relación con el único detenido en la causa, Orlando "El Chavo" Sandoval, un ex convicto de 42 años. Además, se especuló con que ese joven habría sido atendido hace años por una de las víctimas, la psicóloga Carmen Marcovecchio, en un hogar de menores de Neuquén. Aparentemente, entonces habría tenido problemas con Marcovecchio, relacionados con el carácter violento que tendría el joven.
Detalles macabros
Por otro lado, se dieron a conocer otros detalles de la autopsia realizada en los cuerpos de las víctimas. Se informó que el asesino dominó de tal manera la situación en el laboratorio que primero ató a sus cuatro víctimas -incluyendo a la única sobrevi- viente-, y luego descargó su furia con dos tipos distintos de arma blanca y con un revólver de calibre 22. A pesar de tener a las víctimas amordazadas y con sus manos atadas, las apuñaló repetidas veces. Alejandra Carbajales, de 40 años, murió asfixiada y recibió más de 20 puñaladas. Una cantidad similar de cortes sufrió la psicóloga Carmen Marcovecchio, de 30 años, lo mismo que la bioquímica Mónica García. El juez Juan Torres confirmó que la única sobreviviente de la masacre, Ketty Bilbao, también recibió un balazo en su cabeza. La mujer de 70 años continuaba recuperándose en el hospital, a la espera de una mejoría que le permita agregar detalles sobre lo sucedido el jueves pasado a los responsables de dilucidar cómo ocurrió el crimen.
Los cuerpos de las víctimas fueron sepultados el domingo, ante una multitud que clamaba por el rápido esclarecimiento del hecho, y la renuncia del gobernador, Pablo Verani. (DyN)
La Policía allanó un inquilinato donde considera que podría haberse refugiado el criminal, que el jueves pasado asesinó a tres mujeres e hirió a una cuarta en un laboratorio. Si bien la zona es de clase media, esta vivienda es una especie de tapera donde, según dijo su dueño, "viven varios muchachones". Ayer se desmintió que ya haya sido identificado el "psicópata" -como lo definió la fiscal Alejandra Berenguer- que produjo los crímenes. Esa versión hablaba de que la Policía estaría buscando a un joven de 26 años con una cicatriz cerca del lado derecho de la nariz y que, aparentemente, mantendría una estrecha relación con el único detenido en la causa, Orlando "El Chavo" Sandoval, un ex convicto de 42 años. Además, se especuló con que ese joven habría sido atendido hace años por una de las víctimas, la psicóloga Carmen Marcovecchio, en un hogar de menores de Neuquén. Aparentemente, entonces habría tenido problemas con Marcovecchio, relacionados con el carácter violento que tendría el joven.
Detalles macabros
Por otro lado, se dieron a conocer otros detalles de la autopsia realizada en los cuerpos de las víctimas. Se informó que el asesino dominó de tal manera la situación en el laboratorio que primero ató a sus cuatro víctimas -incluyendo a la única sobrevi- viente-, y luego descargó su furia con dos tipos distintos de arma blanca y con un revólver de calibre 22. A pesar de tener a las víctimas amordazadas y con sus manos atadas, las apuñaló repetidas veces. Alejandra Carbajales, de 40 años, murió asfixiada y recibió más de 20 puñaladas. Una cantidad similar de cortes sufrió la psicóloga Carmen Marcovecchio, de 30 años, lo mismo que la bioquímica Mónica García. El juez Juan Torres confirmó que la única sobreviviente de la masacre, Ketty Bilbao, también recibió un balazo en su cabeza. La mujer de 70 años continuaba recuperándose en el hospital, a la espera de una mejoría que le permita agregar detalles sobre lo sucedido el jueves pasado a los responsables de dilucidar cómo ocurrió el crimen.
Los cuerpos de las víctimas fueron sepultados el domingo, ante una multitud que clamaba por el rápido esclarecimiento del hecho, y la renuncia del gobernador, Pablo Verani. (DyN)







