28 Mayo 2002 Seguir en 
Los vecinos de Tafí Viejo volvieron a vivir una violenta jornada cuando dos grupos de jóvenes se enfrentaron a golpes, pedradas y tiros en la principal arteria de esa localidad. Hace diez días ya se vivió una situación similar, con desmanes y posteriores quejas de la gente de la zona.
Todo comenzó en las primeras horas de la madrugada del domingo en un boliche bailable de avenida Alem al 100, donde se habría producido un incidente entre Walter Herrera y Luis Rubén Reynoso, según la denuncia del primero de ellos.
De acuerdo con el acta policial, Reynoso (está internado con golpes en la cabeza y un corte en la cara, que podría afectarle un ojo), un hermano suyo y otros dos muchachos habrían amenazado a Herrera y a su hermano con armas de fuego.
"Sé que hubo un problema en el boliche, no sé bien por qué, y que le prometieron al chico ese (Herrera) que lo iban a esperar a la salida", relató una jovencita que estuvo en el baile pero que no quiso revelar su identidad.
Como todas las mañanas, el domingo a las 8 doña Sara Valda salió a barrer la vereda de su casa de avenida Alem al 200. "Vi que estaban pegándole a un chico y pensé: ?pobrecito, cómo lo aporrean?. Pero me quedé ahí, paralizada mirando, hasta que se empezaron a acercar", relató la mujer. El muchacho al que golpeaban, que sería Herrera, se metió por la fuerza en la casa de la mujer y se quedó allí hasta que minutos después llegó la Policía y se lo llevó.
"Estaba todo ensangrentado, los zapatos de él estaban en la calle y encima se tropezó con el umbral cuando entró", agregó Sara Valda.De acuerdo con los dichos de la mujer y de un vendedor de diarios que tiene su parada en una esquina cercana, en la gresca participaban más de 25 jóvenes, que a lo largo de los 150 metros que usaron como campo de batalla rompieron los vidrios de dos autos. El canillita contó que se escucharon varios tiros. "Yo estaba lejos, pero igual no me hubiera acercado porque estaban todos borrachos y era muy peligroso", afirmó.
Miedo paralizante
Mientras se desarrollaba la pelea, que duró entre 10 y 15 minutos, dos personas se acercaron a un quiosco de Alem al 100 y, según contó un joven, encañonaron al muchacho que atendía y gatillaron dos veces, sin que se produjeran los disparos. En el local negaron lo ocurrido y no quisieron dialogar con LA GACETA, a pesar de que Gustavo Silva, el quiosquero, hizo la denuncia ante la Policía. Hasta el momento no hay detenidos en la causa, y se estima que en las próximas horas la fiscal Joaquina Vermal y el secretario Ernesto Baaclini podrían tomar medidas en ese sentido.
Ninguno de los protagonistas de este nuevo episodio de violencia que sacudió la tranquilidad taficeña accedió a dialogar con la prensa. No se descarta que ambos jóvenes queden aprehendidos hasta que se aclare la participación que cada uno habría tenido en la trifulca. Los vecinos, otra vez, pidieron mayor presencia policial para los fines de semana.
Todo comenzó en las primeras horas de la madrugada del domingo en un boliche bailable de avenida Alem al 100, donde se habría producido un incidente entre Walter Herrera y Luis Rubén Reynoso, según la denuncia del primero de ellos.
De acuerdo con el acta policial, Reynoso (está internado con golpes en la cabeza y un corte en la cara, que podría afectarle un ojo), un hermano suyo y otros dos muchachos habrían amenazado a Herrera y a su hermano con armas de fuego.
"Sé que hubo un problema en el boliche, no sé bien por qué, y que le prometieron al chico ese (Herrera) que lo iban a esperar a la salida", relató una jovencita que estuvo en el baile pero que no quiso revelar su identidad.
Como todas las mañanas, el domingo a las 8 doña Sara Valda salió a barrer la vereda de su casa de avenida Alem al 200. "Vi que estaban pegándole a un chico y pensé: ?pobrecito, cómo lo aporrean?. Pero me quedé ahí, paralizada mirando, hasta que se empezaron a acercar", relató la mujer. El muchacho al que golpeaban, que sería Herrera, se metió por la fuerza en la casa de la mujer y se quedó allí hasta que minutos después llegó la Policía y se lo llevó.
"Estaba todo ensangrentado, los zapatos de él estaban en la calle y encima se tropezó con el umbral cuando entró", agregó Sara Valda.De acuerdo con los dichos de la mujer y de un vendedor de diarios que tiene su parada en una esquina cercana, en la gresca participaban más de 25 jóvenes, que a lo largo de los 150 metros que usaron como campo de batalla rompieron los vidrios de dos autos. El canillita contó que se escucharon varios tiros. "Yo estaba lejos, pero igual no me hubiera acercado porque estaban todos borrachos y era muy peligroso", afirmó.
Miedo paralizante
Mientras se desarrollaba la pelea, que duró entre 10 y 15 minutos, dos personas se acercaron a un quiosco de Alem al 100 y, según contó un joven, encañonaron al muchacho que atendía y gatillaron dos veces, sin que se produjeran los disparos. En el local negaron lo ocurrido y no quisieron dialogar con LA GACETA, a pesar de que Gustavo Silva, el quiosquero, hizo la denuncia ante la Policía. Hasta el momento no hay detenidos en la causa, y se estima que en las próximas horas la fiscal Joaquina Vermal y el secretario Ernesto Baaclini podrían tomar medidas en ese sentido.
Ninguno de los protagonistas de este nuevo episodio de violencia que sacudió la tranquilidad taficeña accedió a dialogar con la prensa. No se descarta que ambos jóvenes queden aprehendidos hasta que se aclare la participación que cada uno habría tenido en la trifulca. Los vecinos, otra vez, pidieron mayor presencia policial para los fines de semana.







