El “raquitismo de las socas (RSD)” afecta el rendimiento cultural de la caña

El investigador Sergio Pérez Gómez (INTA Famaillá) describió los resultados que obtuvieron al analizar, anualmente, las respuestas de las variedades en lotes de productores tucumanos.

PREVENIR. Los productores cañeros disponen de diferentes herramientas y recursos para disminuir la incidencia de la enfermedad en sus plantaciones. PREVENIR. Los productores cañeros disponen de diferentes herramientas y recursos para disminuir la incidencia de la enfermedad en sus plantaciones.
11 Junio 2016
Entre las enfermedades que afectan al cultivo de la caña de azúcar, el “raquitismo de las socas (RSD)” es una de las más importantes en términos económicos, porque afecta sensiblemente los rendimientos culturales, logrando disminuciones de hasta un 50% en variedades muy susceptibles.

A causa de esta problemática, desde el año 2001, el INTA Famaillá lleva adelante un relevamiento anual en lotes de productores tucumanos, considerando a las variedades comerciales más difundidas para determinar la “incidencia” y la “prevalencia” del raquitismo y comparar su evolución en el tiempo. La incidencia se estima en función de la superficie que ocupa cada variedad muestreada, y la prevalencia, comparando a lotes con algún grado de incidencia de RSD con el total de lotes muestreados.

El análisis de la campaña 2015 mostró un incremento de la enfermedad en la provincia. El valor de incidencia pasó del 23,89%, en 2014, al 30,17%, al año siguiente. Lo mismo ocurrió con la prevalencia, que subió del 44,78% al 64,21%, de un año al otro.

El investigador Sergio Pérez Gómez explicó que “este incremento de los parámetros, en el año 2015, podría deberse a que las tareas de renovación de cañaverales y cosecha de lotes sanos no están cumpliendo con las recomendaciones técnicas. Por otra parte, la baja rentabilidad en el sector sucroalcoholero, en las últimas campañas, provocó una menor tasa de renovación, lo que incrementó la edad promedio del cañaveral y las probabilidades de mayor reinfección de lotes comerciales”.

Haciendo una valoración por regiones, el especialista señala que la incidencia en la región norte es inferior a la del sur y centro que, a su vez, son muy cercanas a la incidencia ponderada del área total. Esta situación podría ser explicada por un diferencial en la adopción de tecnología, que incluye un buen manejo sanitario del cañaveral y la utilización continua de caña semilla saneada. En contraste, la región centro se destaca como la de mayor prevalencia, ya que cuenta con más lotes con valores de incidencia superiores a 10% que el norte y sur.

Con estos resultados, el técnico del INTA sostiene que para lograr una efectiva y continua disminución del RSD se deben combinar varias herramientas y recursos en forma simultánea durante la plantación de los cañaverales. Por ello, es necesario recurrir a la utilización de semilla saneada y a un manejo cultural adecuado, considerando una serie de cuestiones:

* Diagnóstico de laboratorio como criterio principal para definir el lote apto para proveer de caña semilla libre de patógeno. (Ver http://inta.gob.ar/noticias/cana-de-azucar-con-sanidad)

* Adecuada desinfección de los elementos de corte de la semilla seleccionada, que incluye machetes y cuchillas de corte basal de las cosechadoras integrales, teniendo en cuenta el avance de la plantación mecanizada en las últimas campañas.

* Desinfección de los machetes durante la tarea de trozado de la caña semilla en el fondo del surco. En el caso de las plantadoras mecánicas, proceder a la desinfección de las tolvas y piezas de contacto con los trozos de semilla.

* Adecuado ‘descepe’ al renovar el cañaveral, rotando, en lo posible, con el cultivo de soja.

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