27 Mayo 2002 Seguir en 
Sergio Daniel Miranda tiene 25 años y es estudiante de Ingeniería. Hace 6 años se fue de su Catamarca natal para estudiar en Tucumán, y sólo le falta la tesis para recibirse. Pero el destino le tenía reservada una carta terrible. El sábado a la noche, cuando junto a un amigo iba a comprar carne a pocas cuadras de su casa, quedó en medio de un tiroteo entre delincuentes y policías, y recibió un disparo en el pecho que le perforó varios órganos. Anoche los médicos les dijeron a sus familiares que ya casi no había esperanzas de que sobreviva.
"Es un chico espectacular. Que nunca le hizo mal a nadie. La verdad es que nunca pensamos que le podía pasar algo así. Es terrible", dijo, muy angustiado, su hermano Luis a LA GACETA, mientras esperaba en el hospital Padilla. Su cuñado y su otra hermana, Celia y José Palomeque, pidieron a quienes hayan visto a los delincuentes que se acerquen a aportar datos a la Policía, para que sean detenidos. "No queremos que esto quede impune", pidieron.
Sergio vive junto a otros estudiantes en un departamento ubicado en calle Constitución al 1.400. El sábado, poco después de las 21, salió en bicicleta junto a su amigo Rodolfo Gerardo Pihuala, para ir hasta una carnicería ubicada sobre avenida Colón al 1.200. Pero no llegaron.
Minutos antes de que los dos muchachos pasaran por allí, tres delincuentes llegaron corriendo hasta la carnicería Bella Vista, en Colón 1.298. Allí, antes de entrar, amenazaron al policía, Luis Carlos Salguero, quien estaba de custodia. Le quitaron su pistola calibre 9mm, y lo obligaron a entrar al local. Adentro del negocio estaba el encargado, Carlos Rubén Lazarte, tres empleados y dos clientes. Los asaltantes, todos con armas de grueso calibre, los amenazaron y los obligaron a que les entreguen los $590 que tenían como recaudación. Luego, salieron corriendo.
Fortuita presencia
En ese instante, pasaba por el lugar en su automóvil particular el subcomisario Luis Acosta, quien al ver a los asaltantes se bajó y les gritó que se detuvieran. Los hombres respondieron con balas, y Acosta, sacando su arma, les respondió. Miranda quedó atrapado entre dos fuegos, y recibió el impacto. Los delincuentes continuaron corriendo hasta un taxi Renault 19 que estaba detenido sobre calle Florida, a unos 30 metros de la carnicería y huyeron. "Fue un tiroteo impresionante. Y el chico este se cruzó justo", relató Pedro Rodríguez, un vendedor que estaba parado a pocos metros de la carnicería. En el piso quedaron al menos 15 cápsulas de proyectiles.
Poco después del hecho, se presentó en la seccional 3ª Pedro Ezequiel Godoy, quien explicó que era quien conducía el Renault 19, y que dijo haber sido asaltado por los delincuentes, que lo habían mantenido como rehén. Afirmó que lo habían asaltado luego de ascender en la esquina de Santiago y avenida Mitre y que luego de salir de la carnicería se bajaron en el pasaje O?Higgins al 1.700. El caso quedó en manos de la Dirección de Investigaciones, y anoche Godoy declaraba ante la fiscal Joaquina Vermal y el secretario Ernesto Baaclini para aportar más detalles del terrible suceso.
"Es un chico espectacular. Que nunca le hizo mal a nadie. La verdad es que nunca pensamos que le podía pasar algo así. Es terrible", dijo, muy angustiado, su hermano Luis a LA GACETA, mientras esperaba en el hospital Padilla. Su cuñado y su otra hermana, Celia y José Palomeque, pidieron a quienes hayan visto a los delincuentes que se acerquen a aportar datos a la Policía, para que sean detenidos. "No queremos que esto quede impune", pidieron.
Sergio vive junto a otros estudiantes en un departamento ubicado en calle Constitución al 1.400. El sábado, poco después de las 21, salió en bicicleta junto a su amigo Rodolfo Gerardo Pihuala, para ir hasta una carnicería ubicada sobre avenida Colón al 1.200. Pero no llegaron.
Minutos antes de que los dos muchachos pasaran por allí, tres delincuentes llegaron corriendo hasta la carnicería Bella Vista, en Colón 1.298. Allí, antes de entrar, amenazaron al policía, Luis Carlos Salguero, quien estaba de custodia. Le quitaron su pistola calibre 9mm, y lo obligaron a entrar al local. Adentro del negocio estaba el encargado, Carlos Rubén Lazarte, tres empleados y dos clientes. Los asaltantes, todos con armas de grueso calibre, los amenazaron y los obligaron a que les entreguen los $590 que tenían como recaudación. Luego, salieron corriendo.
Fortuita presencia
En ese instante, pasaba por el lugar en su automóvil particular el subcomisario Luis Acosta, quien al ver a los asaltantes se bajó y les gritó que se detuvieran. Los hombres respondieron con balas, y Acosta, sacando su arma, les respondió. Miranda quedó atrapado entre dos fuegos, y recibió el impacto. Los delincuentes continuaron corriendo hasta un taxi Renault 19 que estaba detenido sobre calle Florida, a unos 30 metros de la carnicería y huyeron. "Fue un tiroteo impresionante. Y el chico este se cruzó justo", relató Pedro Rodríguez, un vendedor que estaba parado a pocos metros de la carnicería. En el piso quedaron al menos 15 cápsulas de proyectiles.
Poco después del hecho, se presentó en la seccional 3ª Pedro Ezequiel Godoy, quien explicó que era quien conducía el Renault 19, y que dijo haber sido asaltado por los delincuentes, que lo habían mantenido como rehén. Afirmó que lo habían asaltado luego de ascender en la esquina de Santiago y avenida Mitre y que luego de salir de la carnicería se bajaron en el pasaje O?Higgins al 1.700. El caso quedó en manos de la Dirección de Investigaciones, y anoche Godoy declaraba ante la fiscal Joaquina Vermal y el secretario Ernesto Baaclini para aportar más detalles del terrible suceso.







